domingo, 25 de abril de 2010

El volcán, los terremotos y el cambio climático

Uno de los temas que más controversia ha causado en relación al cambio climático es la conexión que existe -o no- entre el calentamiento global y el incremento de desastres naturales.La erupción del volcán en Islandia (foto) la semana pasada, sumada a los recientes terremotos en China, Chile, México y Haití, que dejaron un total de miles de muertos, volvió a poner en el centro del debate este vínculo que, para muchos, es pura especulación y para otros, una amenaza que hay que considerar.

Una serie de estudios publicados esta semana por la Royal Society de Londres, en el Reino Unido, concluye que hay suficiente evidencia como para afirmar que el cambio climático provocará una mayor incidencia de terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, deslaves y demás desastres naturales.

En vistas de la información disponible, los científicos que elaboraron estos documentos exhortaron al Panel Intergubernamental de Cambio Climático a "investigar este tema de forma más explícita en las evaluaciones futuras del impacto del cambio climático antropogénico en la geósfera, junto con los potenciales peligros que pueda ocasionar".

La conclusión es que a medida que cambia el clima, aumenta la probabilidad de que se produzcan desastres. "Es básicamente un problema estadístico", le dijo a BBC Mundo David Pyle, Profesor de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, y uno de los editores de la publicación. "Se producirán más inundaciones, más lluvias, más deslaves, pero nunca podrás atribuir al cambio climático éste o aquél desastre natural en particular".

La causa

Todo se reduce a un problema de presión. Según los expertos, el calentamiento puede generar un desastre, como un terremoto, por ejemplo, por la forma en que puede movilizar grandes cantidades de masa en la superficie de la Tierra.

El derretimiento de los glaciares y la elevación del nivel de los mares cambian la distribución de enormes cantidades de agua, que liberan y aumentan la presión en los suelos. Estos cambios de presión aumentan la posibilidad de movimientos sísmicos y rupturas.

"Muchos volcanes de América del Sur, por dar un caso, están cubiertos por hielos. Si el cambio climático hace retroceder a estos glaciares, los volcanes se volverán más susceptibles a los deslaves y la erosión", explica Pyle. "Como consecuencia, esto puede dar lugar a inundaciones", añade el vulcanólogo.

En opinión de Bill McGuire, del Centro de Investigación de Desastres del University College de Londres, autor de uno de los estudios publicados por la Royal Society, los cambios que menciona Pyle pueden ocurrir en las próximas décadas o siglos y no dentro de miles de años, dependiendo de la velocidad con que ocurra el aumento del nivel de los océanos.

¿Beneficios?

La otra cara de la moneda es cómo los desastres naturales afectan a su vez al cambio climático.

En el caso del volcán Eyjafjallajokull de Islandia, su impacto, según Pyle, es mínimo.

Por lo general, las erupciones volcánicas, si son importantes, contribuyen a disminuir la temperatura, algo que desde el punto de vista del calentamiento global es beneficioso.

Pero "por el momento", señala Pyle "no hay evidencia de que el volcán esté liberando una gran cantidad de gas en la atmósfera, que es un factor clave en cuanto al cambio climático".

Al no haber emsiones de gas, no hay enfriamiento. "Eventualmente, en los próximos días o meses, las cenizas desaparecerán de la atmósfera sin provocar efectos a largo plazo", concluyó el experto.



Fuente: BBC mundo
Autor: Laura Plitt / BBC Mundo, Medio Ambiente.

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