Mostrando entradas con la etiqueta Calentamiento Global. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calentamiento Global. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de febrero de 2012

2012 estará entre los 10 años más calurosos desde 1850

El año que inicia tendrá una temperatura casi medio grado centígrado superior al promedio observado entre 1961 y 1990, según meteorólogosLas elevadas temperaturas colocarán a 2012 como uno de los 10 años más calurosos desde 1850, informó este miércoles la Oficina de Meteorología del Reino Unido.

El año que inicia tendrá una temperatura casi medio grado centígrado (.48) superior al promedio observado entre 1961 y 1990, estimado en 14 grados, de acuerdo con el reporte anual de la Met Office.

El reporte tomó en cuenta que 2011 alcanzó un aumento en la temperatura de hasta .36 grados y se ubicó en el lugar 11 de la lista de años calurosos elaborada a partir de una base de datos de la oficina meteorológica y la Universidad de East Anglia.

“Mientras que 2010 fue un año caluroso récord, en 2011 vemos un muy fuerte (fenómeno) La Niña que puede enfriar temporalmente las temperaturas globales”, aseguró Adam Scaife, director de predicciones de la Mett Office.

La Niña es un fenómeno meteorológico que se caracteriza por alterar drásticamente los ciclos de lluvias en regiones tropicales. Es la contraparte de El Niño, que es la fase cálida del ciclo. Se considera que La Niña es responsable de las históricas lluvias en Colombia, que desde 2010 han dejado un número considerable de muertos y damnificados.

“La Niña regresó y aunque no es tan fuerte como al principio del año pasado, se espera que influya en las temperaturas del próximo año”, afirmó Scaife. “Por lo tanto, esperamos que 2012 sea ligeramente más cálido que el año pasado, pero no tanto como 2010”, agregó el meteorólogo británico.

La anomalía en la temperatura de 2011 por la Oficina de Meteorología británica coincide con mediciones similares publicadas por otros organismos internacionales.






Fuente: CNN Mexico / 2012 estará entre los 10 años más calurosos desde 1850: meteorólogos






+ Leer más...

domingo, 22 de enero de 2012

Catástrofes naturales en EEUU: ¿capricho del clima o consecuencia de políticas erradas?

Por la envergadura de las catástrofes naturales el año 2011 es comparable solo con 2005, con el huracán Katrina, y con 1998 con la histórica ola de calor y la gran sequía.

Los doce principales desastres de 2011 en EE.UU. han sido: seis grandes tempestades y tornados en la zona costera del país, los desbordamientos de los ríos Mississippi y Missouri en primavera y en verano pasados, la fuerte sequía sureña, la nevada en febrero en la parte central y en el este de EE. UU., el huracán Irene en agosto y los incendios forestales en el sur del país.

Estas doce catástrofes le han costado la vida a 646 estadounidenses. En total en 2011 por los caprichos del clima murieron unas 1.000 personas (si contamos las consecuencias de los desastres climáticos, que no superaron el billón de dólares en pérdidas).


"Estas tormentas no las he visto nunca antes"

Destacan que 2011 en EE. UU. fue mucho más extremo de lo que habían anticipado. Por ejemplo, los seis mayores brotes de tornados no pueden atribuirse al calentamiento global, según los expertos.

"Tenemos unas tormentas tan intensas que nunca antes había visto algo así", afirma Jack Hayes, director del Servicio Meteorológico Nacional.

Este año Texas sufrió incendios en un millón de acres de la zona forestal, cifra récord para el estado. Oklahoma batió el récord del mes más caliente de la historia de EE. UU. En Ohio cayeron tres veces más lluvias de lo habitual, lo que causó el mayor desbordamiento de los ríos.

"Hay muy poca agua en el sur y demasiada en el norte. Es lo que oímos cada vez con más frecuencia", dice Andrew Weaver, científico y experto del clima de la Universidad de la Victoria de Canadá.


¿Por qué han aumentado las catástrofes y su envergadura?

La mayoría de los científicos culpa al calentamiento global y a los 'caprichos' de la naturaleza. "Hay cosas que aguardamos en el contexto del calentamiento global", dice el director del centro, Tom Karl. Pero resulta que los científicos están muy lejos de prever todos los desastres.

"Este año no solo fue un año de anomalías, sino también es el precursor de lo que nos espera, con las olas de calor, sequías y otros extremos del tiempo", afirmó Jane Lubchenco, empleada de la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) en la conferencia sobre el tema que se celebró esta semana en San Francisco.

Entre los factores por los qué los crecientes desastres provocan cada vez más pérdidas, los expertos señalan también que la migración de la población a la parte sureña de EE. UU. a lo largo de los últimos 30 años, donde ocurren muchas catástrofes juega su papel. Cada vez "más gente vive en la zona de peligro", como las zonas costeras por ejemplo, dice Jane Lubchenco.

El científico Michael Oppenheimer, de la Universidad de Princeton, propone dos cosas que hay que hacer en esta difícil situación: "tratar de lentificar el calentamiento global con la reducción de las emisiones de gases efecto invernadero y prepararse mejor para los extremos climáticos".

¿Servirán las pérdidas billonarias para que EE. UU. se dé cuenta de la necesidad de luchar contra el cambio climático? El mundo espera que Washington se comprometa con la reducción de emisiones de los gases de efecto invernadero. Pero en las negociaciones en Durban EE. UU. todavía se ha manifestado obstinadamente con un 'no'.






Fuente; RT / Russian Today
Fotografía: Un vecindario completamente destruido después que un tornado golpeo a Joplin, Missouri / May 25, 2011 Reuters









+ Leer más...

martes, 3 de enero de 2012

Catástrofes de 2011 costaron al mundo 350 mil millones de dólares

Es una cifra récord estimada por la aseguradora Swiss Re. El terremoto de Japón fue el mayor exponente de la tragedia
Debido a esas catástrofes, las compañías de seguros tendrán que desembolsar 108 mil millones de dólares en 2011, una suma 2,25 superior a la de 2010 que fue de 48 mil millones de dólares, agregó el informe de Swiss Re, que precisó que se trata de una estimación preliminar.

El terremoto seguido de maremoto en Japón, en marzo pasado, fue la principal catástrofe del año, según la compañía.

En los primeros 11 meses del año, unas 30 mil personas perdieron la vida en esas catástrofes, la mayoría de ellas, en Japón. Para el economista jefe de Swiss Re, Kurt Karl, 2011 "permanecerá en la memoria como un año marcado por trágicos terremotos, de consecuencias muy costosas".

"Lamentablemente, las coberturas de seguros en materia de terremotos siguen siendo muy bajas, aún en países industrializados con importantes riesgos sísmicos como en Japón", dijo Kurt Karl.


►Descargar informe: Estimaciones preliminares para 2011: Las catástrofes naturales y los siniestros antropógenos provocaron pérdidas económicas por un importe de USD 350 000 mill. y costaron a las aseguradoras USD 108 000 mill. / pdf




* Fuente: Infobae.com





+ Leer más...

jueves, 22 de diciembre de 2011

El Pentágono espera crueles 'atentados' de la naturaleza

Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza
Nuevos desastres comparables por sus efectos a los atentados del 11 de septiembre de 2011 castigarán en el futuro próximo a Estados Unidos, pero esta vez en forma de catástrofes naturales. Esta alarmante predicción fue hecha por Paus Stockton, secretario adjunto de Defensa Interior de EEUU.

El experto denomina este tipo de eventos 'catástrofes complejas' e indica que pueden tener efecto dominó y conllevar cambios políticos y sociales, informa la revista 'Newsweek' 1.

Stockton 2 intenta prever las formas de enfrentarse a este tipo de desastres, que pueden cambiar drásticamente las vidas de millones de estadounidenses. Sus modelos contemplan desastres que pueden matar a decenas de miles de personas, minar la economía nacional y abrir una enorme brecha en la seguridad nacional. Y el 'terrorista' responsable de todas estas atrocidades podría ser la Naturaleza.

Los expertos no dudan de que siniestros más devastadores que el huracán Katrina se producirán sin falta. El calentamiento global y la elevación del nivel del océano mundial ya generan huracanes más potentes y tormentas más peligrosas. Lo peor es que las regiones que son vulnerables a estos desastres naturales están densamente pobladas debido a la migración a las grandes ciudades situadas a las costas oceánicas, explican los especialistas.

Para el territorio de EEUU. existen predicciones aún más sombrías que el terremoto que se produjo en marzo en Japón y que provocó un tsunami y la avería de una planta nuclear.

Hace cien años se registró una serie de grandes seísmos en la zona al norte de la ciudad de Memphis, alrededor de New Madrid 3, estado de Missouri, que se sintieron hasta en la costa este del país. Sin embargo, el desastre no provocó numerosas víctimas porque en aquel entonces la zona estaba poco poblada. Los científicos estadounidenses han calculado que si un terremoto de 7,7 grados se produjera ahora en el mismo lugar, hasta 86.000 personas podrían resultar muertas o heridas, los daños económicos alcanzarían los 300.000 millones de dólares, resultarían afectadas 15 centrales nucleares y los trabajos de rescate requerirían 42.000 efectivos, lo que significa que haría falta emplear al Ejército.

Sin embargo, con toda la experiencia adquirida por los norteamericanos tras el 11-S y en las operaciones llevadas a cabo durante la última década, la actividad de los militares en Estados Unidos, incluso para salvar vidas, despertaría recelos, indica el autor del artículo.




Fuente: Actualidad.RT.com
Referencias: 1. Time to Brace for the Next 9/11. The biggest threat to America isn’t terrorism. It’s the wrath of Mother Nature. (Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza) by Christopher Dickey / Newsweek (traducción google)
2. Entrevista a Paus Stockton

3.
New Madrid Seismic Zone / Wikipedia (traducción google)

Fotografía: 2011’s Most Expensive Disasters / The Daily Beast




+ Leer más...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Marchando hacia el precipicio. Por Noam Chomsky

Una tarea de la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, que en la actualidad está teniendo lugar en Durban, Sudáfrica, es extender las decisiones políticas previas, limitadas en alcance y solamente parcialmente aplicadas.

Estas decisiones se remontan a la Convención de 1992 de la ONU y al Protocolo de Kyoto de 1997, al que Estados Unidos rehusó unirse. El primer periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto termina en 2012. El ambiente más o menos general anterior a la conferencia fue capturado por The New York Times en un titular: "Asuntos urgentes, pero bajas expectativas". 1

Conforme los delegados se reúnen en Durban, un informe sobre un nuevo resumen actualizado de sondeos realizados por el Consejo de Relaciones Exteriores y el Programa sobre Actitudes Políticas Internacionales (PIPA, por sus siglas en inglés) revela que los públicos de todo el mundo y en Estados Unidos dicen que sus gobiernos deben dar a una prioridad más alta al calentamiento global y apoyan vigorosamente acciones multilaterales para atenderlo.

La mayoría de los ciudadanos estadounidenses está de acuerdo, aunque el PIPA aclara que el porcentaje “ha estado declinando durante los últimos años, de forma que la preocupación de Estados Unidos es significativamente más baja que el promedio mundial —79 por ciento, en comparación con 84 por ciento”.

Los estadounidenses no perciben que hay un consenso científico acerca de la necesidad de acción urgente sobre el cambio climático... Una gran mayoría piensa que se verá afectada personalmente eventualmente por el cambio climático, pero sólo una minoría cree que está siendo afectada ahora, contrariamente a la opinión de la mayoría de los otros países. Los estadounidenses tienden a subestimar el nivel de preocupación entre otros estadounidenses.

Estas actitudes no son accidentales. En 2009 las industrias de energía, apoyadas por el cabildeo corporativo, lanzó varias grandes campañas que arrojan dudas sobre el casi unánime consenso de científicos sobre la severidad de la amenaza de calentamiento global inducido por los seres humanos.

El consenso es sólo casi unánime porque no incluye a los muchos expertos convencidos de que las advertencias acerca del calentamiento global no son suficientemente fuertes, y por el grupo marginal que niega por completo la validez de la amenaza.

La cobertura habitual de este problema, dijo, se basa en lo que es llamado mantener un balance: la abrumadora mayoría de los científicos en un lado, y los negadores en el otro. Los científicos que emiten las advertencias más sombrías son ignorados en su mayor parte.

Un efecto de esto es que escasamente una tercera parte de la población de EEUU cree que existe un consenso científico sobre la amenaza del calentamiento global, mucho menos que el promedio mundial, y radicalmente inconsistente con los hechos.

No es un secreto que el gobierno estadounidense está arrastrando los pies en cuanto a asuntos climáticos. Los públicos de todo el mundo han criticado en gran parte la forma en que Estados Unidos está manejando el problema del cambio climático, según el PIPA. En general, Estados Unidos ha sido ampliamente visto como el país que ha tenido el efecto más negativo sobre el ambiente del mundo, seguido por China. Alemania ha recibido las mejores calificaciones.

A veces es útil, para tener una perspectiva sobre lo que está ocurriendo en el mundo, adoptar la posición de observadores extraterrestres inteligentes que contemplan las extrañas ocurrencias en la Tierra. Observarían, asombrados, que el país más rico y poderoso en la historia del planeta ahora encabeza a los lemmings2 en su alegre avance hacia el precipicio.

El mes pasado, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), formada en 1974 a instancias del secretario estadounidense de Estado Henry Kissinger, emitió su informe más reciente sobre el acelerado incremento de las emisiones de carbono provenientes del uso de combustible fósil.

LA AIEA calculó que si el mundo sigue avanzando por su ruta actual, el presupuesto de carbono se habrá agotado para 2017. El presupuesto es la cantidad de emisiones que puede mantener el calentamiento global en un nivel de 2 grados Celsius, considerado el límite de seguridad.

El economista en jefe de la AIEA, Fatih Birol, dijo: La puerta se está cerrando... Si no cambiamos la dirección ahora en cuanto a cómo usamos la energía, terminaremos más allá de lo que los científicos nos han dicho que es el mínimo (para seguridad). La puerta se habrá cerrado para siempre.

También el mes pasado, el Departamento de Energía estadounidense informó acerca de las cifras de emisiones para 2010. Las emisiones aumentaron en la mayor cantidad registrada hasta ahora, citó la Associated Press, lo que significa que los niveles de gases de invernadero son más elevados que el peor de los escenarios posibles anticipados por el Panel Internacional sobre Cambio Climático en 2007.

John Reilly, codirector del Programa sobre Cambio Climático del Instituto de Tecnología (IPCC, por sus siglas en inglés) de Massachusetts, dijo a la AP que los científicos han considerado, en general, que las predicciones del IPCC pecan de conservadoras –a diferencia del pequeño grupo que negadores que atraen la atención pública. Reilly informó que el escenario del peor de los casos estaba aproximadamente a la mitad de los cálculos de posibles resultados dados a conocer por científicos del MIT.

A medida que estos ominosos informes eran dados a conocer, el diario Financial Times dedicó en una plana entera a las optimistas expectativas de que Estados Unidos podría llegar a ser independiente en cuanto a energía durante un siglo con la nueva tecnología para la extracción de combustibles fósiles norteamericanos.

Aunque las proyecciones son inciertas, informa el Financial Times, Estados Unidos podría pasar de un salto sobre Arabia Saudita y Rusia para convertirse en el mayor productor del mundo de hidrocarburos líquidos, contando tanto el petróleo crudo como los líquidos ligeros de gas natural.

De ocurrir este feliz suceso, Estados Unidos podría esperar conservar su hegemonía mundial. Más allá de algunos comentarios sobre el impacto ecológico a escala local, el Financial Times nada dijo acerca de qué tipo de mundo emergería de esas emocionantes perspectivas. La energía es para quemarse, y que se lleve el diablo al ambiente global.

Prácticamente todos los gobiernos están dando al menos pasos vacilantes para hacer algo acerca de la catástrofe que se avecina. Estados Unidos está la cabeza en esto –al revés. La Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominada por los republicanos, ahora está desmantelando las medidas ambientales introducidas por Richard Nixon, que en muchos aspectos fue el último presidente liberal.

Este comportamiento reaccionario es una de muchas señales de la crisis de la democracia estadounidense durante la generación pasada. La brecha entre la opinión pública y la política pública ha crecido hasta convertirse en un abismo en asuntos centrales del debate político actual, como el del déficit y los empleos. Sin embargo, gracias a la ofensiva propagandística, la brecha es menos de lo que debiera ser en el asunto más serio de la agenda internacional hoy en día –y posiblemente en la historia.

Se puede perdonar a los hipotéticos observadores extraterrestres si llegan a la conclusión de que al parecer estamos infectados por algún tipo de locura letal.






Fuente: Jornada.unam.mx
Autor: Noam Chomsky (Filadelfia, Estados Unidos,1928-) es un lingüista, filósofo y activista estadounidense. Es profesor emérito de Lingüística en el MIT y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX, gracias a sus trabajos en teoría lingüística y ciencia cognitiva. A lo largo de su vida, ha ganado popularidad también por su activismo político, caracterizado por una visión fuertemente crítica de las sociedades capitalistas y socialistas, habiéndose definido políticamente a sí mismo como un anarquista o socialista libertario. Su libro mas reciente “9-11: Was There an Alternative?”
Referencias: 1. At Meeting on Climate Change, Urgent Issues but Low Expectations / New York Times 2. Leminos (Lemmini)





+ Leer más...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nos quedamos sin Ártico

Los científicos advierten de que el volumen de hielo ha caído un 60% desde 2002 en el mar del extremo Norte - El cambio climático amenaza al ecosistema
El hielo del Ártico es cada vez más delgado y su extensión, menor. A finales de este verano la capa marina congelada cubría 4,34 millones de kilómetros cuadrados, una superficie que se quedó muy cerca del récord histórico de mínimos, el de 2007. Pero los científicos sospechan que, en realidad, se superó esa marca, que la situación fue peor que hace cuatro años por cantidad total de hielo, ya que ahora es más delgado. "Lo que estamos viendo es que, en 10 años, entre 2002 y 2011, es mucho mayor la reducción de volumen, un 60%, que la de extensión, un 30%", explica Ed Ross, físico de la empresa ASL Enviromental Sciences y de la Universidad de Victoria (Canadá). ¿La causa? No hay que buscar muy lejos: el calentamiento global. "En 20 años el incremento de temperatura registrado, por ejemplo, en la bahía de Hudson, es siete veces superior a la media del planeta; es algo que se aprecia a simple vista", afirma Vincent Warwick, director del Centro de Estudios Nórdicos (CEN), en Quebec.

Pero la pérdida de hielo en el océano del norte es más compleja que la reducción de su tamaño. "El que se está perdiendo es sobre todo el hielo viejo, y se forma el de un año, que es más frágil", explica Frederic Lasserre, investigador del CEN. Y esto tiene que ver con el adelgazamiento progresivo de la capa congelada, "porque el hielo viejo puede llegar a tener ocho o nueve metros de grosor, y el nuevo, unos tres", añade.

El hielo tiene unas propiedades muy interesantes, señalaba el físico Bruce Parsons (Instituto de Tecnología Oceánica, Canadá) en el congreso Ocean Innovation 2011, celebrado en pleno Ártico, en Iqaluit. "Al congelarse pierde densidad y flota (si no, el mar estaría congelado hasta el fondo) y es muy duro, buen aislante y muy quebradizo".

Para conocer su extensión total los satélites son óptimos, pero medir el grosor es complicado, explica Ross. La perforación es precisa, pero tiene la limitación de ser puntual. "Lo común ha sido medir cómo es de grueso el hielo del océano Ártico con sónar desde submarinos que navegan constantemente por debajo", añade este especialista. "También se pueden aplicar métodos electromagnéticos desde helicópteros y, desde satélites, láser, radar y altímetros para determinar el volumen de hielo que sobresale del agua". Así, poco a poco, los científicos van conociendo muy bien al menos algunas regiones árticas, aunque, dicen, queda mucho por hacer para saber del conjunto.

El efecto del calentamiento no es menor en tierra, donde el permafrost (terreno congelado) es muy sensible. "En 1987, empezamos a realizar perforaciones en el permafrost en unos 50 lugares [en territorio del extremo norte]", explica Michel Allard (de la Universidad Laval, de Quebec). "Hemos constatado que la temperatura está incrementándose y, en las zonas en las que hay deshielo superficial del terreno en verano, esa capa es cada vez más profunda". Desde 1992, en la península de Quebec, que hasta entonces era una de las más estables del planeta, se registra una de las tasas de calentamiento más altas de la Tierra.

Una consecuencia es que proliferan los arbustos. "Esto tiene un efecto de retroalimentación positiva del calentamiento", explica Allard, porque el terreno con esta vegetación absorbe más radiación solar que la superficie helada, con lo que se refuerza la subida de la temperatura. Los arbustos, además, retienen más nieve y aumentan su efecto aislante, impidiendo que se congele el suelo en muchas zonas que van colonizando los arbustos, con lo que se extiende esta vegetación.

El CEN tiene en el Ártico, en el Noroeste canadiense, 80 bases científicas. La más septentrional está en Ward Hunt, el extremo del continente americano, señala Émilie Saulnier-Talbot, científica del centro, durante una visita organizada por el Gobierno canadiense. La base más meridional está en la bahía de Hudson, en lo que ellos llaman el final de la carretera. A partir de ahí, hay 3.000 kilómetros de Ártico hasta Ward Hunt y solo se puede viajar por aire, o por mar en verano.

La acelerada pérdida del permafrost influye, por ejemplo, en el mayor riesgo y coste de las infraestructuras y edificios, que se quedan en suelo inestable. Pero no solo. "Cuando se derrite el permafrost se forman lagos y prolifera en ellos actividad microbiana", concreta otra científica del CEN, Isabelle Laurión. Y esos lugares pasan de ser sumideros de carbono atrapado a emisores activos de gases de efecto invernadero liberados por la actividad de plantas y microorganismos. "Los parches de agua en el hielo están aumentando y estos fenómenos poco conocidos pueden esconder un efecto grande de aceleración del cambio climático", advierte Laurión. "El calentamiento es muy intenso en los polos y los cambios pueden ser drásticos", asevera.

Sin duda los ecosistemas reaccionan ante las condiciones climáticas cambiantes y el científico Luis Fortier pone varios ejemplos, desde los osos polares y las morsas, hasta el zooplancton marino, pasando por las focas. En Canadá hay unos 20.000 osos blancos en 12 poblaciones, dice. "Cada hembra necesita comer entre 50 y 55 focas (phoca hispida) al año para no pasar hambre y poder reproducirse", y esas focas se reproducen en el hielo, que cada vez es menos extenso. "Esto supone un serio riesgo para los osos". También las morsas afrontan problemas al retraerse la capa helada porque están encima de las plataformas en aguas someras y se alimentan de animales del fondo, que resultan más inaccesibles si la placa helada se aleja de la orilla, apunta Warwick.

Con menos hielo hay más luz en el agua y, por tanto, mayor actividad fotosintética y más comida, en general, para todo el ecosistema marino, continúa Fortier. Esto afecta al zooplancton y, por la cadena alimenticia, a numerosos animales, incluido el bacalao ártico y la foca que se lo come. "Habrá un reemplazo de las especies árticas por las más generalistas. En 50 años habrá cambiado todo el ecosistema. Esto será en un tiempo más parecido al norte del Atlántico y del Pacífico", advierte. "Poco a poco nos vamos quedando sin Ártico", sentencia Warwick.





Fuente: ElPais.com
Autor: Alicia Rivera / Iqaluit
Fotografía: Un Inuksuk de Iqaluit / Canadá. Símbolo del Ocean Innovation 2011






+ Leer más...

martes, 25 de octubre de 2011

El calentamiento global es confirmado por un estudio financiado por escépticos

La superficie del planeta realmente se está calentando, concluyó un estudio independiente en Estados Unidos.



La investigación, denominada Proyecto Berkeley (Berkeley Earth Surface Temperature / BEST), fue comisionada luego del escándalo conocido como "Climategate" en 2009, cuando se publicaron en internet correos electrónicos de científicos de la Universidad de East Anglia, en Inglaterra.

Los correos fueron utilizados por sectores críticos para afirmar que las advertencias sobre el calentamiento global eran exageradas.

El Proyecto Berkeley, que utiliza nuevos métodos y nuevos datos, encontró el mismo patrón de aumento de temperaturas divulgado en el pasado por la NASA y la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

Es significativo que la nueva investigación recibió fondos de fuentes que respaldan organizaciones escépticas del cambio climático.


"Datos compartidos"

Los investigadores también hallaron evidencias de que el cambio de temperaturas en el Atlántico Norte podría ser una de las causas de fluctuaciones anuales en la temperatura promedio del planeta.

El proyecto fue creado por Richard Muller, profesor de física de la Universidad de California. Muller estaba preocupado por las acusaciones de que expertos climáticos reconocidos no habían sido transparentes con sus datos.

El experto de la Universidad de California reunió un equipo de diez científicos, en su mayoría físicos, incluyendo luminarias como Saul Perlmutter, quien ganó este año el Premio Nobel de física por probar la aceleración de la expansión del universo.

El proyecto fue financiado, entre otras fuentes, por fundaciones mantenidas por los hermanos Koch.

Estos industrialistas millonarios de Estados Unidos hicieron en el pasado donaciones importantes a organizaciones que cuestionan intensamente que el calentamiento global sea producto de la acción humana.

"Me preocupó mucho la posibilidad de que científicos hubieran ocultado datos discordantes", dijo Muller a la BBC.

"La ciencia requiere que los datos sean compartidos y analizados abiertamente".


Islas de calor urbano

El grupo de Berkeley también examinó afirmaciones de blogeros escépticos, según los cuales los registros de estaciones meteorológicas no mostraban un patrón de calentamiento global.

Los blogeros señalan que esas estaciones se encuentran cerca de ciudades en crecimiento y que las mediciones estarían afectadas por el llamado "efecto de islas de calor urbano". Este fenómeno se refiere a las temperaturas relativamente más elevadas en ciudades, debido a que el asfalto, hormigón y otros materiales absorben calor.

Los científicos del grupo Berkeley encontraron cerca de 40.000 estaciones meteorológicas alrededor del mundo cuyos registros habían sido almacenados digitalmente y crearon un nuevo método para analizar estos datos y determinar los cambios en la temperatura global desde 1800.

Lo que obtuvieron como resultado fue una gráfica extremadamente similar a la que habían publicado los tres grupos más importantes de investigación, cuyo trabajo había sido calificado de no confiable luego del escándalo de Climategate.

Dos de esos registros son mantenidos por organizaciones en Estados Unidos, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) y la NASA, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (GISS).

El tercer registro es una colaboración de la Oficina Meteorológica del Reino Unido (HadCRU), Met Office, y la Unidad de Estudios Climáticos del la Universidad de East Anglia.

"Lo que más nos sorprendió fue que los nuevos datos concordaran tanto con los valores publicados previamente por otros grupos en Estados Unidos y el Reino Unido", dijo Muller.

"Ello confirma que los estudios anteriores fueron realizados cuidadosamente y que la supuesta parcialidad de los científicos apuntada por los escépticos no afectó seriamente sus conclusiones".

Desde la década de 1950, la temperatura promedio en tierra (no oceánica) ha aumentado un grado centígrado, según los investigadores del grupo Berkeley.

También señalaron que si bien el "efecto de islas de calor" de los centros urbanos es real y comprobado, no afecta los datos registrados por la mayoría de las estaciones meteorológicas alrededor del mundo.

Los científicos agregaron que en Estados Unidos, estaciones de medición consideradas de alta calidad por la NOAA mostraron la misma tendencia.


"Hora de ofrecer disculpas"

Phil Jones, el científico de la Universidad de East Anglia que fue blanco de críticas durante Climategate, no se aventuró a interpretar los resultados del Proyecto Berkeley porque no han sido publicados aún en una revista especializada.

"Tengo mucho interés en leer el estudio", dijo Jones.

"Los datos iniciales son muy alentadores y hacen eco de la conclusión a la que ya habíamos llegado, en el sentido de que el impacto de las islas de calor urbanas sobre la temperatura global es mínimo".

Los investigadores del Proyecto Berkeley publicaron sus hallazgos inicialmente en su propio sitio en internet y están pidiendo comentarios de la comunidad científica antes de preparar sus manuscritos para una publicación formal.

Esto contradice las acusaciones formuladas durante Climategate de que los expertos en clima son un grupo cerrado que revisa sus propios informes para asegurar que sólo su opinión aparezca en las publicaciones especializadas.

Para Richard Muller, esta libre circulación marca un retorno a cómo debe realizarse la investigación científica.

"Es la forma en la que yo trabajé en ciencia durante décadas y la que todo el mundo ponía en práctica hasta que algunas revistas, especialmente Science y Nature, la prohibieron".

"No fue un cambio positivo y aún hay muchos campos que siguen utilizando el método tradicional".

Este método "wiki" o abierto es el que utilizan muchos expertos en física, el área de especialización de siete de los 10 integrantes del equipo de Berkeley.

Bob Ward, director de communicaciones del Instituto Grantham de Investigaciones sobre Cambio Climático y Medio Ambiente en Londres, señaló que el calentamiento de la superficie terrestre es inequívoco.

"Los llamados escépticos deberían ahora abandonar sus argumentos de que el aumento en la temperatura promedio global podría atribuirse al crecimiento urbano", dijo Ward a la BBC.

"El estudio también prueba cuán falsas eran las acusaciones de que los científicos de la Universidad de East Anglia habían manipulado la información".

"Es hora de que ofrezcan disculpas todos aquellos, incluyendo el aspirante a la candidatura republicana Rick Perry, que hicieron afirmaciones falsas señalando que las pruebas del calentamiento global habían sido falsificadas por los científicos".


Corrientes oceánicas

El grupo de Berkeley sí llega a conclusiones diferentes a las tradicionales en lo relacionado con la variabilidad de temperaturas globales a corto plazo.

Generalmente se considera que el fenómeno conocido como Oscilación del Sur/El Niño, El Nino Southern Oscillation (ENSO), es la razón principal de las variaciones interanuales.

Pero según el análisis del grupo de Berkeley, la temperatura global tiene una correlación más estrecha con el índice de la Oscilación Multidecadal Atlántica, Atlantic Multidecadal Oscillation (AMO), una medida de la temperatura superficial del océano en el Atlántico norte.

Algunas teorías sugieren a su vez que el índice AMO depende de fluctuaciones en la corriente del Golfo.

Los científicos señalan que valdría la pena investigar si los ciclos AMO a largo plazo, que se cree duran entre 65 y 70 años, podrían jugar un papel en el aumento, caída y aumento posterior de las temperaturas globales en el Siglo XX.

Sin embargo, los investigadores enfatizan que el calentamiento global por causas relacionadas con la acción humana sigue siendo un factor clave.

"Si no hubiéramos encontrado ningún aumento de temperaturas globales habríamos rechazado la posibilidad de un calentamiento antropogénico", dijo Muller.

"Si el aumento hubiera sido la mitad de lo hallado, las estimaciones anteriores habrían sido exageradas. Si hubiera sido mayor, los datos anteriores habrían sido muy bajos".

"Pero no fue el caso. Las estimaciones previas fueron confirmadas”.

El equipo de Berkeley planea ahora investigar la temperatura de los océanos, para formular tendencias que sean verdaderamente globales.





Fuente: BBC Mundo
Autor: Richard Black
Vínculos externos:
Berkeley Earth Surface Temperature / webpage
Berkeley Earth Surface Temperature / Wikipedia.org






+ Leer más...

viernes, 25 de marzo de 2011

La Hora del Planeta 2011: apaga la luz enciende el planeta.

A las 20:30 del sábado 26 de marzo de 2011, individuos, comunidades, empresas y gobiernos de todo el mundo apagarán sus luces durante una hora – La Hora del Planeta –, transcendiendo todas las barreras religión, cultura, sociedad, generación y localización geográfica en una celebración global por el Planeta.


¿Como puedes participar?

Millones de personas de todo el mundo participarán en la Hora del Planeta 2011, el movimiento global contra el cambio climático más grande de la historia. Tus acciones y compromisos por el medioambiente son el comienzo del cambio.

Demuestra que el poder es tuyo: apúntate, apaga la luz y comparte tus acciones para conservar el Planeta en más que una hora.

1. COMPARTE tus acciones en Más que una hora
2. DIFUNDE la campaña entre tus familiares y amigos.
3. PARTICIPA el 26 de marzo a las 20:30 y apaga la luz
4. ÚNETE A LA HORA DEL PLANETA


► Por mas información accede a WWF o a HoraDelPlaneta.es




+ Leer más...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Se acelera el derretimiento de los polos

Informe de la NASA con datos de dos décadas muestran que el derretimiento de hielo en la Antártica y Groenlandia aumenta en 36 gigatoneladas cada año.Las capas de hielo que cubren Groenlandia y la Antártica tienen suficiente agua como para elevar en 64 metros el nivel de los mares si se derritieran por completo. Un escenario extremo que no ocurrirá, al menos, durante el presente siglo. Sin embargo, un nuevo informe elaborado por la Agencia Espacial Norteamericana (Nasa), advierte que en los últimos años se ha acelerado el ritmo en que se derrite el hielo en los polos y que las predicciones realizadas por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU (ICPP), en 2007, se harán realidad 50 años antes de lo estipulado.

De hecho, las proyecciones realizadas por el ICPP a partir de investigaciones publicadas entre 2005 y 2006 indicaban que en el escenario más optimista, los océanos se elevarían entre 18 y 38 cm durante el siglo XXI, mientras que en el escenario más pesimista ese incremento fluctuaría entre 26 y 59 cm.

Con datos nuevos en la mano, los científicos de la Nasa concluyeron que si las actuales tasas de derretimiento de hielo se mantienen por las próximas cuatro décadas, hacia 2050 este fenómeno podría contribuir por sí solo a incrementar en 15 cm el nivel del mar y sumado a otros factores como el derretimiento de los glaciares y la expansión térmica del mar, su nivel se podría elevar 32 cm. "Si uno lo proyecta hasta 2100, claramente estamos cercanos al metro o más de incremento en el nivel del mar", dice Gino Casassa, glaciólogo del Centro de Estudios Científicos (Cecs). El investigador fue parte del equipo de 600 científicos que participó en la elaboración del Informe publicado por el ICPP y reconoce que los nuevos datos aportados por la Nasa "exceden con creces todas las cifras publicadas por el Panel".


En ambos polos

El trabajo de la Nasa combinó mediciones mensuales realizadas por un satélite entre 1992 y 2009 con datos arrojados por modelos climáticos atmosféricos para calcular la cantidad de hielo que están perdiendo los polos. De esta manera los investigadores establecieron que en 2006, tanto Groenlandia como la Antártica perdieron 475 gigatoneladas de hielo (cada giga-ton es equivalente a mil millones de toneladas métricas).

Además descubrieron que durante el período en estudio el derretimiento de hielo creció en promedio 36,3 gigatoneladas cada año. "Que las capas de hielo serán la principal causa del aumento del nivel del mar en el futuro no es sorprendente, ya que poseen una masa de hielo mayor que los glaciares de montaña. Lo sorprendente es que esta mayor contribución de las capas de hielo ya está sucediendo", dice Eric Rignot, autor principal del estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters.

La aceleración en el derretimiento de los polos se produciría principalmente por el aumento en la temperatura del mar. Según el IPCC, la temperatura superficial del mar ha aumentado en 0,1° C entre 1961 y 2003. Un alza gatillada por el aumento de la temperatura atmosférica que ha hecho que el mar desintegre los bordes de las grandes capas de hielo, facilitando su derretimiento.

El informe de la Nasa también confirmó que la pérdida de hielo no es igual en ambos polos: mientras en Groenlandia el derretimiento aumenta 21,9 gigatoneladas cada año, en la Antártica lo hace 14,5. En esta última la situación es paradójica: mientras algunas zonas (como el Mar de Amundsen, al oeste de la península antártica) se están calentando y produciendo un derretimiento acelerado del hielo, otras como la Antártica Oriental y el mar de Weddel, se están enfriando por el aumento de las lluvias en las latitudes cercanas al polo. Casassa, sin embargo, es claro y asegura que lo que domina claramente es el derretimiento.




Fuente: LaTercera.com / "Informe de la Nasa advierte aceleración del derretimiento de los polos"
Autor: Alexis de Ponson



+ Leer más...

martes, 15 de febrero de 2011

Sequías, inundaciones y alimentos. Por Paul Krugman

Estamos en mitad de una crisis alimentaria mundial (la segunda en tres años). Los precios mundiales de los alimentos batieron un récord en enero, impulsados por los enormes aumentos de los precios del trigo, el maíz, el azúcar y los aceites. Estos precios desorbitados solo han tenido un efecto limitado en la inflación estadounidense, que sigue siendo baja desde un punto de vista histórico, pero están teniendo un impacto brutal para los pobres del mundo, que gastan gran parte o incluso la mayoría de sus ingresos en alimentos básicos.

Las consecuencias de esta crisis alimentaria van mucho más allá de la economía. Después de todo, la gran pregunta acerca de los levantamientos contra los regímenes corruptos y opresivos en Oriente Próximo no es tanto por qué se están produciendo como por qué se están produciendo ahora. Y hay pocas dudas de que el hecho de que el precio de la comida esté por las nubes ha sido un desencadenante importante de la cólera popular.

¿Y qué hay detrás del repunte de los precios? La derecha estadounidense (y la china) culpa a las políticas del dinero fácil de la Reserva Federal, y hay al menos un experto que afirma que hay "sangre en las manos de Bernanke". Mientras tanto, el presidente francés Nicolas Sarkozy culpa a los especuladores y les acusa de "extorsión y pillaje".

Pero las pruebas cuentan una historia diferente, mucho más siniestra. Aunque hay varios factores que han contribuido a la drástica subida de los precios de los alimentos, el que realmente sobresale es la medida en que los acontecimientos meteorológicos adversos han alterado la producción agrícola. Y estos acontecimientos meteorológicos adversos son exactamente la clase de cosas que uno esperaría ver a medida que el aumento de las concentraciones de los gases de efecto invernadero cambie el clima (lo que significa que la actual subida del precio de la comida podría ser solo el principio).

Ahora bien, hasta cierto punto, el vertiginoso ascenso de los precios de los alimentos forma parte de un encarecimiento general de los productos básicos: los precios de muchas materias primas, que abarcan todo el espectro desde el aluminio hasta el zinc, han estado subiendo rápidamente desde principios de 2009, principalmente debido al acelerado crecimiento industrial en los mercados emergentes.

Pero la relación entre el crecimiento industrial y la demanda está mucho más clara en el caso del cobre, por ejemplo, que en el de los alimentos. Excepto en los países muy pobres, el aumento de la renta no tiene un gran efecto en la cantidad que come la gente.

Es cierto que el crecimiento en algunos países emergentes como China conduce a un aumento del consumo de carne y, por tanto, a un incremento de la demanda de pienso para los animales. También es cierto que las materias primas agrícolas, especialmente el algodón, compiten por la tierra y otros recursos con los cultivos destinados a la alimentación (como también lo hace la producción subvencionada de etanol, que consume muchísimo maíz). De modo que tanto el crecimiento económico como las malas políticas energéticas han contribuido en cierta medida al repentino encarecimiento de la comida.

Aun así, los precios de los alimentos iban a la zaga de los precios de otros productos básicos hasta el verano pasado. Entonces llegó el azote del tiempo.

Fíjense en el caso del trigo, cuyo precio casi se ha duplicado desde el verano. La causa inmediata del repunte del precio del trigo es evidente: la producción mundial ha caído en picada. La mayor parte del declive de dicha producción, según los datos del Departamento de Agricultura de EE UU, es el reflejo de una drástica bajada en la antigua Unión Soviética. Y sabemos a qué se debe eso: una ola de calor y una sequía sin precedentes, que elevaron las temperaturas de Moscú por encima de los 38 grados por primera vez en la historia.

La ola de calor rusa solo ha sido uno de los muchos acontecimientos meteorológicos extremos recientes, desde la sequía de Brasil hasta las inundaciones de proporciones bíblicas de Australia, que han mermado la producción mundial de alimentos.

La pregunta, por tanto, pasa a ser qué hay detrás de estas condiciones meteorológicas extremas. Hasta cierto punto, estamos viendo las consecuencias de un fenómeno natural, La Niña, un acontecimiento periódico en el que el agua del Pacífico ecuatorial se enfría más de lo normal. Y los fenómenos de La Niña se han relacionado históricamente con crisis alimentarias mundiales, entre ellas, las crisis de 2007 y 2008.

Pero la historia no termina ahí. No se dejen engañar por la nieve: en conjunto, 2010 está vinculado con 2005 por ser el año más cálido del que se tienen registros, aun cuando nos encontrábamos en un periodo de actividad solar mínima y La Niña fue un factor de enfriamiento durante la segunda mitad del año. Los récords de temperatura no solo se batieron en Rusia, sino en al menos 19 países, que representan una quinta parte de la superficie terrestre del planeta. Y tanto las sequías como las inundaciones son consecuencias naturales de un mundo que se calienta: las sequías porque hace más calor, las inundaciones porque los océanos más calientes liberan más vapor de agua.

Como siempre, no es posible atribuir ningún acontecimiento meteorológico concreto a los gases de efecto invernadero. Pero el patrón que estamos viendo, con máximos extremos y en general un tiempo extremo que se vuelve mucho más habitual, es justo lo que uno esperaría del cambio climático.

Por supuesto, los sospechosos habituales se pondrán como locos ante las insinuaciones de que el calentamiento global pueda tener algo que ver con la crisis alimentaria; quienes insisten en que Ben Bernanke tiene las manos manchadas de sangre suelen ser más o menos los mismos que insisten en que el consenso científico sobre el clima es el reflejo de una descomunal conspiración de la izquierda.

Pero las pruebas indican, de hecho, que lo que estamos viviendo ahora es un adelanto de la alteración, económica y política, a la que nos enfrentaremos en un mundo recalentado. Y dada nuestra incapacidad para actuar frente a los gases de efecto invernadero, se avecinan muchas más cosas, y mucho peores.





Fuente: ElPais.com / NYTimes.com - Droughts, Floods and Food
Autor: Paul Krugman (Estados Unidos, 1953-) es un economista, divulgador y periodista norteamericano, cercano a los planteamientos neokeynesianos. En 2008 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía. Actualmente profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton. Desde 2000 escribe una columna en el periódico New York Times.
Traducción: News Clips

+ Leer más...

miércoles, 9 de febrero de 2011

¿Se está muriendo la Naturaleza? Por Juan Gelman

Es misterioso y todavía no hay explicación científica: desde los últimos días del año pasado se registran muertes casi simultáneas de peces, aves y otras especies en cuatro continentes. El primero de estos fenómenos que se hizo público aconteció en Maryland, a fines de diciembre: dos millones de peces aparecieron muertos en las playas de la bahía de Chesapeake. Días después, en Arkansas: amanecieron 5000 mirlos muertos en las calles y 200.000 peces muertos en el río Arkansas. Noticias parecidas comenzaron a venir de diferentes rincones del mundo.

En la playa inglesa de Thantet, condado de Kent, se encontraron estrellas de mar, cangrejos, esponjas, langostas, caracoles y anémonas sin vida; en Nueva Zelanda, centenares de peces y decenas de pingüinos; en el sur de Vietnam, 150 toneladas de peces; pulpos en el puerto de Vila Nova, Portugal, centenares cada mañana desde el 3 de enero; 400 tórtolas caídas de los árboles, muertas, en Faenza, al norte de Italia, el 6 de enero; pérdidas similares en Argentina (100 toneladas de peces en el río Paraná), Brasil (15 toneladas de sardinas, corvinas y peces gato), en Chile (más de un millón y medio de langostinos en la playa de Quenchi, Chiloé), en Canadá, Alemania y otros países. Son hechos que se han registrado antes. Lo que hoy llama la atención es su coincidencia en el tiempo.

agrande la imagen haciendo clic en la misma

Abundan las explicaciones más diversas de esta supuesta anomalía, aunque lo cierto es que las investigaciones no han arrojado resultados firmes. Más bien al revés: despiertan nuevas preguntas. ¿Una suerte de envenenamiento general? No se han hallado hasta ahora elementos que confirmen esta hipótesis. ¿El uso de pesticidas? Esto se podría aplicar a las aves, difícilmente a los peces. Hay inferencias místicas: se acerca el año 2012, portador del Apocalipsis. Otras son francamente disparatadas. Un veterinario sueco explicó así las muerte de unos cien grajos en Suecia: “Nuestra teoría principal es que los fuegos artificiales asustaron a las aves y éstas se posaron en la ruta, pero el cansancio les impidió levantar vuelo y las atropelló un coche” (www.rawstory.com, 5-1-11). Debe haber sido un automóvil formidable.

Algunos expertos proponen que la causa radica en la brecha abierta en el polo norte del campo magnético de la Tierra, que la envuelve y protege de los vientos solares y de la caída de asteroides y otros objetos que vagan en el espacio (earthfrenzyradio.com, 6-1-11). Para las aves, va. ¿Y los peces? El vocero de la Comisión de Pesca de Arkansas, Keith Stephens, opina que los peces tambor que terminaron en Chesapeake podrían haber sido víctimas de una enfermedad, dado que todos pertenecían a la misma especie. No deja de ser una especulación. También se menciona el calentamiento global y es bien probable que todos esos factores influyan. Pero el problema de base radica en otro lugar.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) acaba de dar a conocer una lista de las diez especies que corren el mayor peligro de extinción: el tigre, el oso polar, el gorila de la montaña, el pingüino magallánico, el rinoceronte de Java, entre otras (www.tlegraph.co.uk, 25-1-11). Son víctimas desde hace años, siglos, de la depredación humana. La tortuga laúd, la más grande de todas, que ha logrado sobrevivir 100 millones de años sobre este planeta, está diezmada por la caza y su hábitat corre peligro por el aumento del nivel de los mares. Hay peces cuyo destino es convertirse en sushi: “Un solo ejemplar de atún rojo se subastó en Tokio al precio record de 32,49 millones de yenes, aproximadamente 400.000 dólares por un solo pescado” (www.treehugger.com, 15-1-10). ¿Cuánto tiempo le quedará al atún rojo antes de desaparecer?

Unas 900 especies vegetales y animales se han extinguido en los últimos 500 años, según una infografía del sitio Mother Nature Network, y más de otras 10.000 corren el peligro de seguir su suerte (www.mnn.com, 5-3-10). Pero es de un siglo a esta parte que este lance se acelera: la acción del hombre es más rápida que el ritmo de reproducción natural de la flora y la fauna. La ballena gris no está precisamente a salvo y tampoco ecosistemas como el mayor arrecife de coral del mundo, la Gran Barrera de Coral, a veces calificada como el ser animal vivo más grande del planeta. Ubicado frente a la costa australiana de Queensland, se extiende a lo largo de 2600 kilómetros y es visible desde el aire. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1981, pero no faltan los que prefieren el patrimonio propio.

La súbita muerte de aves y de peces era en la antigüedad un presagio seguro de catástrofe que no siempre se cumplía. En el siglo XXI es una realidad tangible. La Naturaleza, ¿se muere o la están matando?




Fuente: Pagina12.com.ar
Autor: Juan Gelman (Buenos Aires, 1930) es un poeta y periodista argentino, Premio Cervantes 2007. El escritor ecuatoriano Jorge Enrique Adoum lo ha calificado como "el mayor poeta vivo de habla hispana". Actualmente reside en México (Guadalajara)en donde recibió en el año 2000 el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. También ha recibido los premios iberoamericanos de poesía Ramón López Velarde, en 2003, Pablo Neruda, en 2004 y Reina Sofía, en 2005.


+ Leer más...

jueves, 3 de febrero de 2011

Osa Polar nado durante 9 días seguidos buscando comida debido al Cambio Climático

Un estudio reveló que una osa polar de la especie Ursus maritimus, nadó continuamente durante 9 días cubriendo 687 kilómetros buscando comida en compañía de su cachorro, a quien perdió en el largo viaje.

En el estudio "Consecuencias de un nado de larga distancia y un viaje en aguas heladas profundas de una osa polar durante un año de ausencia extrema de hielo" publicado por la revista Polar Biology, los científicos plasmaron la impactante travesía de una osa polar.

"Se sabe que los osos nadan entre tierra y mar helado para cazar focas", comentó George M. Durner, investigador y zoologista. "Pero hemos descubierto que el incremento en los deshielos ha presionado a los osos a nadar grandes distancias arriesgando su propia salud y generaciones futuras".

El estudio trata de la primera evidencia de los nados de larga distancia realizados por estos osos; en él se relata cómo es que esta osa nado continuamente por 232 horas alrededor de 687 kilómetros a través de aguas con una temperatura entre los 2 y 6 grados centígrados.

"Determinamos su posición mediante un collar GPS que nos indicaba su posición precisa cada segundo, dentro o fuera del agua y a través de un dispositivo implantado en su piel, la temperatura del ambiente a la que se encontraba", añadió George. "Perdió 22% de su grasa corporal en 2 meses y también perdió a su cría de un año de edad, notablemente él no era capaz de aguantar tan extremo viaje."

Actualmente, el verano se extiende por mucho más tiempo y derrite una mayor parte del hielo que sirve de plataforma a los osos, ocasionando que las distancias y la energía que los osos utilizan para nadar desde témpanos de hielo aislados, donde viven las focas principales presas de estos animales, hasta tierra firme, estén incrementando.

"Esta dependencia por aguas congeladas hace de los osos una de las especies mamíferas en riesgo debido al cambio climático", indicó el científico.

Cada año en durante el mes de diciembre, las naciones se reúnen en un evento conocido como la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP) para buscar acuerdos que disminuyan los efectos de esta problemática mundial; en el 2010 se celebró en Cancún, Quintana Roo, y como en ediciones pasadas, el mundo criticó duramente la convención ya que no se dio un avance importante para disminuir las emisiones de dióxido de carbono y comprometerse a un cambio en sus políticas.




Fuente: IBT - International Business Times / "Cambio Climático ocasionó que Osa Polar nadara durante 9 días seguidos buscando comida"
Autor: Luis Arellano


+ Leer más...

viernes, 21 de enero de 2011

El cambio climático bate otro récord

2010 iguala las temperaturas de los años más calientes de todos los tiempos que han sido registradosEl planeta sigue con fiebre. El calentamiento global vuelve a hacer historia en 2010. El pasado año, la temperatura media del planeta igualó los dos años más calurosos del planeta. 2005 y 1998 ya tienen un tercer año en el podio de los más calientes. Así aumenta la posibilidad de que los desastres naturales ganen en intensidad y frecuencia.

La tierra se sitúa en una temperatura global con una media de 0,53 grados centígrados superior al periodo de referencia adoptado por la institución científica que va de 1961 a 1990, según ha confirmado la Organización Meterológica Mundial (OMM) .

Desde 1998 se han producido los diez años más calurosos registrados, según ha señalado el director general de la OMM, Michel Jarraud, en conferencia de prensa. Sostuvo que el calentamiento global es un hecho que ya nadie puede negar y que la novedad es su clara tendencia a reforzarse año a año. Según Jarraud, no es posible mantener el escepticismo "frente a los hechos" que corroboran el cambio climático, un fenómeno que no se puede explicar "sin tener en cuenta la actividad humana".

"La concentración de gases es mayor que nunca y las leyes de la física dicen que sólo pueden calentar", explicó. Jarraud sostuvo que no hay duda de que el cambio climático es una realidad que persistirá "por años" y que la única interrogante es "la amplitud que tendrá". Ello dependerá de las acciones que adopten los gobiernos para reducir las emisiones, principalmente de dióxido de carbono. El científico no quiso establecer una relación directa entre el calentamiento global y los graves desastres naturales ocurridos a lo largo de 2010 en distintos puntos del planeta, aunque reconoció que el fenómeno tiene que ver con la cada vez mayor frecuencia y fuerza de las olas de calor, lluvias torrenciales -seguidas de inundaciones y deslizamientos de tierras- y huracanes.

Según los datos recopilados por la OMM -basados en estadísticas aportadas por Estados Unidos, el Reino Unido y la NASA, 2010 fue un año excepcionalmente caliente en la mayor parte de África, en el sur y oeste de Asia, así como en Groenlandia y el Ártico canadiense. A nivel mundial pocos lugares experimentaron temperaturas inferiores a la media: el norte de Europa y el centro y oriente de Australia fueron las principales excepciones.


El ártico se queda sin hielo

En partes de Escandinavia, particularmente fría, se llegaron a medir 10 grados centígrados menos que la norma. Como otra "mala noticia" presentó Jarraud el dato de que el pasado diciembre la capa de hielo en el Ártico fue la más reducida desde que existe esa medición y su extensión fue de sólo 12.000 millones de kilómetros cuadrados, es decir 1,35 millones de kilómetros cuadrados menos que la media entre los años 1979 y 2000. Entre las consecuencias de esto, el director de la OMM mencionó la subida del nivel del mar, causante a su vez de la erosión de zonas costeras y de graves problemas en las islas habitadas, así como el hecho de que el agua salada se esté mezclando con fuentes de agua dulce.



Fuente: Publico.es

+ Leer más...