Mostrando entradas con la etiqueta DESASTRES NATURALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DESASTRES NATURALES. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de marzo de 2012

Fukushima un año después, ¿en qué se parece a Chernóbil?

¡El nuevo Chernóbil! ¡El Chernóbil japonés! ¡Chernóbil 25 años después! La comparación estaba ahí, hace un año, esperando, disponible para cualquiera que hablara, escribiera o informara de Fukushima.

Cuando el terremoto del 11 de marzo de 2011 le dio a Japón su primer golpe, seguido luego por otro en forma de tsunami, más de 16.000 personas murieron en las prefecturas de Fukushima, Miyagi e Iwate, 6.000 fueron heridas y unas 3.200 desaparecieron. Pero la catástrofe aún no estaba satisfecha; faltaba la crisis en una central nuclear cuyos sistemas fueron dañados durante ese 11 de marzo.

Desde el 26 de abril de 1986, cuando una prueba rutinaria en el suministro eléctrico culminó con una serie de explosiones del reactor número cuatro de la planta nuclear ucraniana, toda mala noticia vinculada a la energía atómica invocaba el fantasma de Chernóbil.

Pero Fukushima no era un accidente más, era un accidente nivel 7, el mayor nivel en la escala, escala que solo había sido trepada hasta los más alto por la tragedia de Ucrania. El paralelismo estaba servido, pero las diferencias también.

"Las coincidencias terminan en el hecho de que son dos accidentes en centrales nucleares que tuvieron un impacto en el exterior, por lo que obligaron a activar dispositivos de protección para proteger a los ciudadanos", le dice a BBC Mundo Juan Carlos Lentijo, director técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear español (CSN).

Lentijo, quien visitó Fukushima como líder de la misión del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) a cargo de supervisar las labores de limpieza y rehabilitación, cree que son más las diferencias que las similitudes, comenzando por el origen de ambos accidentes y sus consecuencias.

"En Chernóbil hubo una explosión, o lo que nosotros llamamos una 'excursión de potencia', liberación de energía espontánea que terminó expulsando todo el cóctel de materiales que hay dentro del reactor. En Fukushima, por otra parte, colapsaron los sistemas de refrigeración pero fue una degradación que tomó horas, días. No se producen explosiones nucleares, son liberados materiales volátiles pero no todo lo que contenía el reactor".


¿Cómo se ven los accidentes?


• Así es la vida de Ayaka, una niña de Fukushima 1

Para el jefe científico de Greenpeace en Reino Unido, las coincidencias son más de una.

"Las dos regiones todavía tienen una zona de evacuación, ambas poblaciones locales posiblemente tengan que vivir en otra parte por mucho tiempo, los dos accidentes dejaron un legado de desconfianza en las autoridades y causaron una revisión global de las actitudes hacia la energía nuclear", le dijo a BBC Mundo el doctor Doug Parr.

Pero el doctor Parr también encuentra una característica no compartida por Chernóbil y Fukushima: "Ambos accidentes mostraron que la regulación y administración de la energía nuclear son problemáticas, pero creo que la diferencia estaría en la habilidad de los países para lidiar con grandes movimientos de población".

El número de evacuados en Japón no ha sido determinado con exactitud pero se cuentan en decenas de miles. En 1986, en Ucrania, unas 115.000 personas fueron evacuadas de las zonas aledañas al reactor y, después de 1986, unas 220.000 personas de Ucrania, Bielorrusia y la Federación Rusa fueron reubicadas.

Mientras la zona de evacuación alrededor de Chernóbil fue de 30 kilómetros, la de la planta de Fukushima Daiichi fue de 20 kms. En Japón se estableció una zona de evacuación voluntaria entre los 20 y los 30 km., pero cinco comunidades más allá de la zona de evacuación obligatoria igual tuvieron que dejar sus hogares.

El jefe científico de Greenpeace cree que otra diferencia puede encontrarse en cómo la gente percibe ambos accidentes.

"En el caso de Chernóbil, se puede pensar en un accidente aleatorio, causado por un equipo mal mantenido en una Unión Soviética que se desintegraba. No se puede aplicar la misma percepción a Fukushima, que tuvo lugar en una democracia moderna, desarrollada y tecnológicamente avanzada"

"Pero a pesar de todo esto", continúa Parr, "se falló en evaluar correctamente las advertencias sobre los peligros de terremotos y tsunamis. Esto cuestiona de forma más profunda la seguridad nuclear y demuestra el alto costo que un accidente de esta naturaleza inflige al país afectado".

Consultados por BBC Mundo, expertos del OIEA respondieron que "debido a la complejidad del tema, todavía es muy temprano para trazar una comparación definitiva" entre ambos accidentes, pero señalaron que en términos de radioactividad, Chernóbil emanó 6.618.000 terabecquerels (la cantidad de radioactividad se expresa en becquerels, que corresponden a una transformación nuclear por segundo), mientras que la planta japonesa emitió 370.000.

Como suele ocurrir con las cifras, más cuando son tan desparejas, más aún cuando la unidad de medida es tan desconocida para un público en general, lo importante es preguntarse qué significan estos números.


• Fukushima: qué hacer con 25 millones de toneladas de escombros 2


Lecciones del pasado

El accidente de Chernóbil involucró a un solo reactor de los cuatro con los que contaba la planta; Fukushima debió lidiar con problemas en tres de los seis que tenía, más los inconvenientes en las piscinas de combustible nuclear, pero en plena crisis doce meses atrás, las autoridades japonesas dejaron claro que a diferencia de lo ocurrido en Ucrania, todas las vasijas de sus reactores, encargadas de contener las barras de combustible nuclear, habían permanecido intactas.

"En Chernóbil, la explosión liberó isótopos de vida media o corta, es decir, que tardan entre pocos minutos y 30 años en desintegrarse, junto con isótopos de vida larga, plutonios y uranios que necesitan miles de años para hacerlo", explica el director técnico de Protección Radiológica del CSN.

Aquí estaría una de las principales diferencias entre un accidente y otro, sin olvidar la extensión del área afectada: 60 kilómetros en el caso japonés, 500 kilómetros en el caso ucraniano (aunque plantas y animales fueron incluso afectados en distancias más lejanas).

Según un informe de las Naciones Unidas, el accidente en Ucrania dejó 64 muertos hasta el último registro en 2008, aunque las discusiones continúan sobre cuántos más van a o morir por haber sido afectados 25 años atrás. Fukushima, por su parte, no ha registrado ningún muerto por exposición o contaminación radioactiva.

Para Juan Carlos Lentijo, el primer accidente nuclear grado 7 permitió al mundo conocer más sobre cómo enfrentarse con esta clase de crisis: "se aprendieron cosas para la gestión de emergencia. Las autoridades japonesas pudieron tomar medidas tempranas, incluso mientras lidiaban con las consecuencias de un terremoto y un tsunami".

"También se obtuvo experiencia sobre cómo manejarse dentro del emplazamiento cuando ocurre el accidente", agrega Lentijo. "En Chernóbil hubo 28 personas afectadas por síndrome de radiación aguda en la planta, que murieron en pocos días. En Japón no hubo los mismos niveles de exposición radioactiva, pero igual hay que destacar que nadie murió por radiación aguda".

Lentijo agrega que el mundo también aprendió otras lecciones: a cómo enfrentarse a terrenos contaminados a gran escala, cómo comportarse con respecto a la información que se da a la sociedad y cómo atender a las víctimas.

Para Doug Parr, de Greenpeace, una de las lecciones aprendidas en el tratamiento de las víctimas fue el reconocimiento de que ciertos problemas de salud son provocados por el estrés que implica la evacuación masiva.

Según las últimas declaraciones del director general del OIEA, Yukiya Amano, lo que importa a partir de ahora es aprender también de lo ocurrido en Japón.

"Fukushima Daiichi fue un accidente muy serio, pero sabemos qué salió mal y tenemos un claro curso de acción para enfrentar esas causas, no solo en Japón sino en todo el mundo".

"Pero ahora tenemos que seguir alerta. La autocomplacencia puede matar", agregó.





Fuente: BBC Mundo
Autor: Matías Zibell / BBC Mundo

Fotografía:
Este combo muestra parte de una foto de Yuko Sugimoto envuelto con una manta de pie delante de los escombros en busca de su hijo en la ciudad azotada por el tsunami de Ishinomaki en la prefectura de Miyagi el 13 de marzo de 2011. Y la otra mitad, ella misma parada (con su hijo de cinco años hijo de Raito) en el mismo lugar el 27 de enero 2012. Vea estas fotos completas y otra serie de fotografías en "See how Japan has rebuilt in the 11 months since the earthquake and tsunami", NationalPost.com / Montaje Ojo Adventista

Referencias:1.Así es la vida de Ayaka, una niña de Fukushima. Ayaka y su familia se vieron obligados abandonar su casa cuando fue destruida por el terremoto y el posterior tsunami que devastaron partes de Japón a principios de 2011 y dejaron unos 16.000 muertos. Viven fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros que rodea a la planta nuclear de Fukushima Daiichi, pero todavía tienen que convivir con altos niveles de radiación que afectan su vida cotidiana. El testimonio de Ayaka forma parte de la serie de la BBC "Children of the Tsunami" ("Niños del Tsunami"). 2. Fukushima: qué hacer con 25 millones de toneladas de escombros.Un año después del devastador tsunami, las autoridades japonesas creen que en las tres prefecturas más afectadas quedan cerca de 25 millones de escombros. Los trabajos de limpieza están todavía lejos de estar concluidos y pueden durar años. Sasade Haruyasu, jefe del equipo de escombros de Miyagi, habló con la BBC de la escala de este problema. Vea el proceso de recogida de los restos del tsunami en este video de BBC Mundo.






+ Leer más...

martes, 3 de enero de 2012

Catástrofes de 2011 costaron al mundo 350 mil millones de dólares

Es una cifra récord estimada por la aseguradora Swiss Re. El terremoto de Japón fue el mayor exponente de la tragedia
Debido a esas catástrofes, las compañías de seguros tendrán que desembolsar 108 mil millones de dólares en 2011, una suma 2,25 superior a la de 2010 que fue de 48 mil millones de dólares, agregó el informe de Swiss Re, que precisó que se trata de una estimación preliminar.

El terremoto seguido de maremoto en Japón, en marzo pasado, fue la principal catástrofe del año, según la compañía.

En los primeros 11 meses del año, unas 30 mil personas perdieron la vida en esas catástrofes, la mayoría de ellas, en Japón. Para el economista jefe de Swiss Re, Kurt Karl, 2011 "permanecerá en la memoria como un año marcado por trágicos terremotos, de consecuencias muy costosas".

"Lamentablemente, las coberturas de seguros en materia de terremotos siguen siendo muy bajas, aún en países industrializados con importantes riesgos sísmicos como en Japón", dijo Kurt Karl.


►Descargar informe: Estimaciones preliminares para 2011: Las catástrofes naturales y los siniestros antropógenos provocaron pérdidas económicas por un importe de USD 350 000 mill. y costaron a las aseguradoras USD 108 000 mill. / pdf




* Fuente: Infobae.com





+ Leer más...

jueves, 22 de diciembre de 2011

El Pentágono espera crueles 'atentados' de la naturaleza

Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza
Nuevos desastres comparables por sus efectos a los atentados del 11 de septiembre de 2011 castigarán en el futuro próximo a Estados Unidos, pero esta vez en forma de catástrofes naturales. Esta alarmante predicción fue hecha por Paus Stockton, secretario adjunto de Defensa Interior de EEUU.

El experto denomina este tipo de eventos 'catástrofes complejas' e indica que pueden tener efecto dominó y conllevar cambios políticos y sociales, informa la revista 'Newsweek' 1.

Stockton 2 intenta prever las formas de enfrentarse a este tipo de desastres, que pueden cambiar drásticamente las vidas de millones de estadounidenses. Sus modelos contemplan desastres que pueden matar a decenas de miles de personas, minar la economía nacional y abrir una enorme brecha en la seguridad nacional. Y el 'terrorista' responsable de todas estas atrocidades podría ser la Naturaleza.

Los expertos no dudan de que siniestros más devastadores que el huracán Katrina se producirán sin falta. El calentamiento global y la elevación del nivel del océano mundial ya generan huracanes más potentes y tormentas más peligrosas. Lo peor es que las regiones que son vulnerables a estos desastres naturales están densamente pobladas debido a la migración a las grandes ciudades situadas a las costas oceánicas, explican los especialistas.

Para el territorio de EEUU. existen predicciones aún más sombrías que el terremoto que se produjo en marzo en Japón y que provocó un tsunami y la avería de una planta nuclear.

Hace cien años se registró una serie de grandes seísmos en la zona al norte de la ciudad de Memphis, alrededor de New Madrid 3, estado de Missouri, que se sintieron hasta en la costa este del país. Sin embargo, el desastre no provocó numerosas víctimas porque en aquel entonces la zona estaba poco poblada. Los científicos estadounidenses han calculado que si un terremoto de 7,7 grados se produjera ahora en el mismo lugar, hasta 86.000 personas podrían resultar muertas o heridas, los daños económicos alcanzarían los 300.000 millones de dólares, resultarían afectadas 15 centrales nucleares y los trabajos de rescate requerirían 42.000 efectivos, lo que significa que haría falta emplear al Ejército.

Sin embargo, con toda la experiencia adquirida por los norteamericanos tras el 11-S y en las operaciones llevadas a cabo durante la última década, la actividad de los militares en Estados Unidos, incluso para salvar vidas, despertaría recelos, indica el autor del artículo.




Fuente: Actualidad.RT.com
Referencias: 1. Time to Brace for the Next 9/11. The biggest threat to America isn’t terrorism. It’s the wrath of Mother Nature. (Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza) by Christopher Dickey / Newsweek (traducción google)
2. Entrevista a Paus Stockton

3.
New Madrid Seismic Zone / Wikipedia (traducción google)

Fotografía: 2011’s Most Expensive Disasters / The Daily Beast




+ Leer más...

martes, 11 de octubre de 2011

Los desastres naturales mas caros de la historia son los de 2011

• Los desastres naturales de 2011 han provocado pérdidas por valor de 190.000 millones
Los desastres naturales sucedidos durante 2011 han provocado pérdidas acumuladas por valor de 190.000 millones de euros, según ha recordado Intervida con motivo este miércoles del Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales.

Por ello, la ONG ha señalado que Filipinas es uno de los países más afectados por este tipo de sucesos, y entre 1990 y 2009 casi el 30% de los desastres naturales ocurridos en el sureste de Asia se han localizado allí.

Intervida Filipinas lleva a cabo programas de cooperación en 222 escuelas situadas en 16 municipios de las provincias de Camarines Sur, Albay y Sorsogon, de los que se benefician 70.000 niños.*


• La preparación es clave para minimizar daño
Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de Naciones Unidas

En lo que llevamos de año las consecuencias de los desastres naturales en todo el mundo han supuesto un coste de 190.000 millones de euros, lo que supone un récord en pérdidas provocadas por este tipo de fenómenos. Tsunamis, terremotos o tormentas tropicales (tifón, huracán o ciclón, según la zona), entre otros, se convierten en desastres cuando superan un límite de normalidad, como ocurrió con Filipinas hace apenas dos meses. Juaning, conocido internacionalmente como Nok-Ten, una tormenta tropical que se convirtió en tifón, afectó a más de un millón de personas en el archipiélago filipino.

Mañana 12 de octubre es el Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de Naciones Unidas quien apunta que la única vía para atenuar el desastre es la preparación. En este día hay que poner la mirada en Filipinas, pues entre 1990 y 2009 casi el 30% de los desastres naturales ocurridos en el sudeste de Asia se produjeron en este país, según datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA). Por su situación y demografía, es un continuo escenario de erupciones volcánicas, tifones, maremotos, inundaciones y deslizamientos de tierra, entre otros, que conllevan graves consecuencias. Pero los fenómenos naturales no tienen por qué convertirse en desastres si la población y su entorno están preparados para ellos.

Bajo esta premisa, llevamos a cabo un trabajo de cooperación con las comunidades de la zona de Legazpi para mitigar los efectos de la meteorología cuando les sea adversa. Os invitamos a verlo.


1/2. Documental Intervida "Trabajando para 0 víctimas"


2/2. Documental Intervida "Trabajando para 0 víctimas"

Tras el paso de Juaning, se ha llevado a cabo la rehabilitación de centros escolares y de salud, así como el reparto de semillas y de recuperación de los daños causados. Además, se ha distribuido agua, alimentos y medicamentos para paliar las carencias básicas de alrededor de 2.500 personas, un cuarto de ellas niños y niñas.

Superada la fase de emergencia, y después del contratiempo que supuso hace dos semanas la retirada de todo el personal de Intervida Filipinas por una nueva alerta de desastre natural, todos los esfuerzos están puestos en la rehabilitación y reconstrucción a medio plazo, así como en la prevención, capacitación y elaboración del protocolo de actuación en caso de desastres naturales. La formación ante los desastres beneficiará a casi cien mil personas.**




* Fuente: Europapress.es
**Fuente: Intervida.org
Autor: Ruth Mellado






+ Leer más...

martes, 30 de agosto de 2011

Huracán Irene: 44 muertos, inundaciones y pérdidas por US$ 7 mil millones

Mientras Nueva York vuelve a la normalidad, Vermont lidia con las peores anegaciones en un siglo. Cinco millones de hogares en los EEUU siguen sin energía tras el paso del huracánLa verdadera magnitud de la furia del huracán Irene comenzó a surgir el lunes, cuando la cifra de víctimas fatales aumentó a 44, varias poblaciones de Nueva Inglaterra padecían inundaciones tremendas y millones de personas estaban frente a la perspectiva descorazonadora de varios días sin electricidad en pleno verano.

Del estado de Carolina del Norte -en el centro de la costa oriental de Estados Unidos- a Maine -en el extremo nororiental-, los habitantes de numerosas comunidades hicieron trabajos de limpieza y empezaron a calcular los daños disparejos y difíciles de cuantificar. El meteoro no dejó un escenario de pesadilla en la ciudad más grande del país, pero le asestó un duro golpe a poblaciones tierra adentro.

En la ciudad de Nueva York, donde la gente temía un desastre peliculesco con el agua corriendo entre los rascacielos, el metro y los autobuses volvieron a circular por la mañana del lunes con normalidad y oportunidad para los pasajeros. Para sorpresa de los neoyorquinos, la situación transcurrió con cierta tranquilidad.

Pero hacia el norte, el estado mediterráneo de Vermont tuvo que lidiar con lo que su gobernador calificó como las peores inundaciones en un siglo. Los torrentes también fueron intensos en la zona rural norteña del estado de Nueva York.

En muchos casos, el momento de máximo peligro llegó después que la tormenta había pasado, cuando el agua de las lluvias llegó a ríos y arroyos y los convirtió en torrentes. Irene dejó caer 28 centímetros de agua sobre Vermont y más de 33 centímetros en algunas partes de Nueva York.

"Esperábamos lluvias intensas", comentó Bobbi-Jean Jeun, del caserío de Clarksville, en las inmediaciones de la ciudad de Albany, en Nueva York. "Esperábamos inundaciones. Parece que alguien desactivó una bomba".

Al menos 44 víctimas fatales

Irene causó la muerte de al menos cinco personas en la República Dominicana y Haití. La primera muerte conocida fue el caso de una mujer que intentó cruzar un río crecido en el territorio estadounidense de Puerto Rico.

La cifra de muertes en 11 estados orientales de Estados Unidos había permanecido en 21 hasta la noche del domingo, pero luego se elevó drásticamente a 38 por el rescate de cadáveres de ahogados en lugares anegados y de personas golpeadas por árboles caídos o electrocutadas por cables derribados.

Una persona que conducía un vehículo desapareció cuando un camino se derrumbó y se tragó a dos automóviles en un punto ubicado a unos 100 kilómetros al noreste de la ciudad canadiense de Montreal.

Daños al por mayor

El recuento de la destrucción provocada por Irene también aumentó. Una casa al parecer vacía explotó la madrugada del lunes en una zona inundada que fue desalojada en la ciudad de Pompton Lakes, en Nueva Jersey. Los bomberos tuvieron que sofocar las llamas desde una barca.

En el suburbio de Guilderland, en la localidad de Albany, en Nueva York, la policía rescató el lunes a dos personas luego de que su vehículo fue arrastrado por las aguas. La policía los encontró tres horas después aferrados a un árbol en un arroyo crecido.

"Va a tomar tiempo recuperarse de una tormenta de esta magnitud", declaró el presidente Barack Obama, y ofreció que el gobierno haga todo lo que esté a su alcance para ayudar a la gente a superar el problema.

Según la firma de valuación de daños Eqecat, el huracán habría causado perjuicios por unos 7.000 millones de dólares.

Para numerosas personas, las secuelas podrían resultar más dolorosas que el meteoro mismo. En Carolina del Norte, donde Irene pegó el sábado para luego seguir hacia Nueva York y Nueva Inglaterra, unas 1.000 personas continuaban en albergues esperando noticias de sus casas.

Al mismo tiempo, casi cinco millones de hogares y negocios de una docena de estados se quedaron sin electricidad. Las empresas eléctricas advirtieron que el sistema se normalizaría en al menos una semana.

"Cuando el refrigerador se calienta, mi insulina se descompone. Yo podría caer en choque diabético. Esto es algo espantoso porque no sabemos cuánto tiempo va a seguir así", lamentó Patricia Dillon, una mujer con parálisis parcial que vive en una casa para discapacitados en Milford, Connecticut, donde el servicio eléctrico falló y un generador se averió. Con la voz quebrada, añadió, "estoy muy cansada, estresada, exasperada, asustada".

Al avanzar hacia el oriente de Canadá, Irene presentaba vientos fuertes y rachas de casi 90 kilómetros por hora a su paso por zonas de New Brunswick en el sur, Nueva Escocia en el norte y la isla Prince Edward.



Fuente: Infobae.com / AP




+ Leer más...

jueves, 26 de mayo de 2011

Aumentan los tornados su fuerza devastadora

El aumento de las temperaturas por el cambio climático puede ser uno de las responsables de que estos fenómenos atmosféricos adquieran cada vez más fuerza y peligrosidad.Durante los días 21 y 22 de mayo, el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos registró al menos 68 tornados en el Medio Oeste después de que abril marcó un récord de 875 tornados en todo el país. El número más alto de tornados anteriormente fue de 267 en abril de 1974.

Los meteorólogos han advertido sobre la posibilidad de que se produzcan más tornados en Kansas, Arkansas, Nebraska Oklahoma, el norte de Texas y el oeste de Misuri, mientras la ciudad de Joplin (Misuri) comienza la limpieza de los destrozos provocados por el devastador tornado.

El tornado que el pasado 22 de mayo dejó una franja de destrucción de un kilómetro de ancho en la ciudad de Joplin, 270 kilómetros al sur de Kansas City, fue el más mortífero desde 1953 cuando otro de estos fenómenos mató a 115 personas en Flint, Michigan.

Angel Rivera, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de España, explica por qué se produce este fenómeno atmosférico. “El tornado es un fenómeno típico de primavera en Estados Unidos. Son tormentas bastante fuertes que este año están siendo más y más fuertes. pero es difícil achacarlo a un fenómeno concreto”.


LAS GRANDES LLANURAS AMERICANAS FOMENTAN LOS TORNADOS

En Estados Unidos “sucede cuando entran en contacto masas de aire muy frías procedentes de Canadá y del Ártico con masas de aire muy cálido procedentes del Golfo de México, formando tormentas muy potentes con una dinámica muy particular, porque son elementos de muy pequeña dimensión espacial y temporal", indica el científico.

"Cuando estos elementos empiezan a interrelacionarse con el relieve, si éste es muy quebrado y montañoso, tienen más dificultad de desarrollarse y de pervivir. Pero las grandes llanuras americanas donde tiene lugar esa confluencia entre masas de aire de un tipo y de otro son zonas muy proclives para que esas tormentas adquieran dimensiones espacio temporales muy potentes”, apunta Rivera.

Estas perturbaciones, desde un punto de vista espacial, pueden tener un diámetro de 300, 400 o 500 metros, aunque en alguna ocasión, como está ocurriendo ahora y según los servicios meteorológicos del país, parece que han tenido algo más; y dimensiones temporales de 20, 30, 40 o 50 minutos, como mucho una hora. Su fuerza se clasifica en una escala internacional denominada Fujita que va de F0 a F5. Los últimos de Estados Unidos están teniendo una fuerza F4 (unos 300 kilómetros por hora).

Según Ángel Rivera, “la destrucción que provoca un tornado no solo es consecuencia de su fuerza sino que también está producida por la diferencia de presiones que provoca dentro y fuera. El tornado provoca una caída de presión fortísima, con un efecto destructor muy grande. Así, los coches se convierten en proyectiles y si una casa tiene las ventanas cerradas lo que hace es explosionar desde dentro, lo que no ocurriría si las ventanas estuvieran abiertas”.

Se suele relacionar esta profusión de tornados y la inusual fuerza devastadora con el cambio climático y el aumento de temperaturas, temas a los que el científico español alude con cautela, y expone una serie de razones por las que, dice, se ha de ser prudente.

“Estos días parece que estamos viendo tornados más fuertes, pero sobre todo a nivel de número de muertos, es decir, que esta no es razón para catalogar que sea más fuerte sino que ha incidido en zonas donde realmente las infraestructuras han dado lugar a que haya más muertos. Si ese tornado hubiera sucedido en campo abierto no hubiera tenido ni mucho menos ese poder destructivo”, señala Rivera.


EL CAMBIO CLIMÁTICO EN ENTREDICHO

Añade que, efectivamente, “lo que está pasando es que hay una situación atmosférica que está dando lugar a que sean más frecuentes las situaciones de tornados, pero no me atrevería a decir que no sea normal. Puede entrar dentro de la variabilidad natural de la atmósfera, y no que sea debido al cambio climático. Yo siempre digo que otra cosa es que dijéramos con pruebas fehacientes que durante los últimos 15 o 20 años está aumentando el número de tornados en EU, pero en principio no hay ninguna prueba de que eso sea así”.

Según el portavoz de la AEMET, “lo único que tenemos en cuenta del cambio climático es que la temperatura media del planeta está subiendo y, en principio, a mayor temperatura media mayor energía y fenómenos más violentos. Pero no está corroborado científicamente que estén aumentando los tornados en los últimos años en Estados Unidos”. “Sí hay una sensación de que pudiera estar sucediendo por el cambio climático, pero hay que tener en cuenta varias cosas. Ahora nos enteramos inmediatamente de cualquier suceso que ocurra en cualquier parte del mundo. Es una sensación de aumento subjetivo porque antes pasaban las cosas y, simplemente, no te enterabas. También es verdad que hay mucha más población, incluso viviendo en situaciones de riesgo. Es posible que estén aumentando ahora en número y fuerza, pero ese ‘es posible’ no se puede elevar científicamente a nivel de categórico”, concluye Ángel Rivera.


DESTACADOS:

• El tornado que el pasado 22 de mayo dejó una franja de destrucción de un kilómetro de ancho en la ciudad de Joplin, 270 kilómetros al sur de Kansas City, fue el más mortífero desde 1953 cuando otro de estos fenómenos mató a 115 personas en Flint, Michigan.

Para Ángel Rivera, portavoz de la AEMET, “estos días parece que estamos viendo tornados más fuertes, pero sobre todo a nivel de número de muertos, es decir, que esta no es razón para catalogar que sea más fuerte sino que ha incidido en zonas donde realmente las infraestructuras han dado lugar a que haya más muertos”.

Según el portavoz de la AEMET, “lo único que tenemos en cuenta del cambio climático es que la temperatura media del planeta está subiendo y, en principio, a mayor temperatura media mayor energía y fenómenos más violentos. Pero no está corroborado científicamente que estén aumentando los tornados en los últimos años en Estados Unidos”.Enlace



Fuente: Vanguardia.com.mx
Autor: Isabel Martínez Pita / EFE



+ Leer más...

viernes, 21 de enero de 2011

El cambio climático bate otro récord

2010 iguala las temperaturas de los años más calientes de todos los tiempos que han sido registradosEl planeta sigue con fiebre. El calentamiento global vuelve a hacer historia en 2010. El pasado año, la temperatura media del planeta igualó los dos años más calurosos del planeta. 2005 y 1998 ya tienen un tercer año en el podio de los más calientes. Así aumenta la posibilidad de que los desastres naturales ganen en intensidad y frecuencia.

La tierra se sitúa en una temperatura global con una media de 0,53 grados centígrados superior al periodo de referencia adoptado por la institución científica que va de 1961 a 1990, según ha confirmado la Organización Meterológica Mundial (OMM) .

Desde 1998 se han producido los diez años más calurosos registrados, según ha señalado el director general de la OMM, Michel Jarraud, en conferencia de prensa. Sostuvo que el calentamiento global es un hecho que ya nadie puede negar y que la novedad es su clara tendencia a reforzarse año a año. Según Jarraud, no es posible mantener el escepticismo "frente a los hechos" que corroboran el cambio climático, un fenómeno que no se puede explicar "sin tener en cuenta la actividad humana".

"La concentración de gases es mayor que nunca y las leyes de la física dicen que sólo pueden calentar", explicó. Jarraud sostuvo que no hay duda de que el cambio climático es una realidad que persistirá "por años" y que la única interrogante es "la amplitud que tendrá". Ello dependerá de las acciones que adopten los gobiernos para reducir las emisiones, principalmente de dióxido de carbono. El científico no quiso establecer una relación directa entre el calentamiento global y los graves desastres naturales ocurridos a lo largo de 2010 en distintos puntos del planeta, aunque reconoció que el fenómeno tiene que ver con la cada vez mayor frecuencia y fuerza de las olas de calor, lluvias torrenciales -seguidas de inundaciones y deslizamientos de tierras- y huracanes.

Según los datos recopilados por la OMM -basados en estadísticas aportadas por Estados Unidos, el Reino Unido y la NASA, 2010 fue un año excepcionalmente caliente en la mayor parte de África, en el sur y oeste de Asia, así como en Groenlandia y el Ártico canadiense. A nivel mundial pocos lugares experimentaron temperaturas inferiores a la media: el norte de Europa y el centro y oriente de Australia fueron las principales excepciones.


El ártico se queda sin hielo

En partes de Escandinavia, particularmente fría, se llegaron a medir 10 grados centígrados menos que la norma. Como otra "mala noticia" presentó Jarraud el dato de que el pasado diciembre la capa de hielo en el Ártico fue la más reducida desde que existe esa medición y su extensión fue de sólo 12.000 millones de kilómetros cuadrados, es decir 1,35 millones de kilómetros cuadrados menos que la media entre los años 1979 y 2000. Entre las consecuencias de esto, el director de la OMM mencionó la subida del nivel del mar, causante a su vez de la erosión de zonas costeras y de graves problemas en las islas habitadas, así como el hecho de que el agua salada se esté mezclando con fuentes de agua dulce.



Fuente: Publico.es

+ Leer más...

domingo, 26 de diciembre de 2010

El 2010, un año difícil para la tierra

Este año murieron más personas por desastres naturales que por ataques terroristas en los últimos 40
Terremotos, olas de calor, inundaciones, volcanes, super tifones, aludes, heladas y sequías mataron a un cuarto de millón de personas en todo el mundo en el 2010, el año más mortífero en más de una generación. Más personas murieron por desastres naturales este año que las que han muerto en ataques terroristas en los últimos 40.

Y, dicen científicos, la culpa es mayormente nuestra. La mano del hombre hizo que las catástrofes naturales resultaron más mortíferas y costosas.

Malas construcciones contribuyen a hacer los terremotos más fatales de lo que debieran ser. Más personas viven en la pobreza en edificios vulnerables en ciudades atestadas. Eso significa que cuando la tierra tiembla, los ríos se desbordan, o el típico huracán azota, más gente muere.

Desastres geológicos como terremotos y volcanes "son básicamente una constante", dijo Andreas Schraft, vicepresidente de peligros catastróficos para el gigante de seguros Swiss Re, basado en Ginebra. "Todos lo que cambia es obra del hombre".

El terremoto de enero que mató a más de 220 mil personas en Haití es un ejemplo perfecto. Puerto Príncipe tiene casi el triple de habitantes que hace 25 años, muchos de ellos en extrema pobreza, que viven en casuchas precarias en barrios marginales. Si el sismo hubiese ocurrido en 1985 en lugar del 2010, el total de muertes probablemente habría rondado los 80 mil, dijo Richard Olson, director de reducción de riesgos de desastres en la Universidad Internacional de Florida.

En febrero, un terremoto 500 veces más poderoso que el que azotó Haití sacudió un área en Chile que es menos poblada, tiene mejores construcciones y menos pobreza. El sismo causó menos de mil muertes.

Científicos climatológicos dicen que el clima de la Tierra está cambiando por el calentamiento global generado por la actividad humana, que ha causado fenómenos extremos como masivas inundaciones y calcinantes olas de calor.

A mitad de año, en el verano boreal, un sistema climático causó una intensa ola de calor en Rusia, mientras que más al sur generó inundaciones en Pakistán que anegaron 160 mil 500 kilómetros cuadrados. Ese sistema de calor y tormentas mató casi a 17 mil personas, más que todos los accidentes aéreos en el mundo en los últimos 15 años.

La excesiva cantidad de fenómenos climáticos extremos registrada en el 2010 es un claro ejemplo del calentamiento global del que advierten los científicos. Expertos calculan que la mortal ola de calor rusa _ que fijó un récord nacional con temperaturas de 43.8 Celsius (111 Fahrenheit) _ habría ocurrido una vez cada 100 mil años sin el calentamiento global.

Datos preliminares muestran que 18 países registraron las temperaturas más altas de su historia.

"Esos eventos no habrían ocurrido sin el calentamiento global", dijo Kevin Trenberth, jefe de análisis climático del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos en Boulder, Estados Unidos.

Por eso las personas que estudian los desastres dicen que sería equivocado achacar lo sucedido en el 2010 a simplemente otro mal año.

Aunque el terremoto haitiano, la ola de calor en Rusia y las inundaciones en Pakistán fueron los desastres más mortíferos, no fueron lo único sucedido. Sismos mortíferos sacudieron también Chile, Turquía, China e Indonesia, en uno de los años más activos geológicamente en décadas. Hasta septiembre habían ocurrido 20 terremotos de magnitud de 7 o más, comparado con los 16 usuales. Pero no es un récord. Ni siquiera es mucho mayor que el promedio.

Inundaciones mataron a más de seis mil 300 personas en 59 países hasta septiembre, de acuerdo con la Organización Mundial de Salud. Estados Unidos, China, Italia, India, Colombia y Chad se vieron también azotados por inundaciones. El súper tifón Megi, con vientos de más de 320 kilómetros por hora (200 mph), devastó Filipinas y partes de China.

Hasta el 30 de noviembre casi 260 mil personas habían muerto en desastres naturales en el 2010, comparado con 15 mil en el 2009, de acuerdo con Swiss Re. En comparación, las muertes por terrorismo desde 1968 hasta el 2009 fueron menos de 115 mil, según el Departamento de Estado norteamericano y el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.

La organización caritativa Oxfam dice que 21 mil de las muertes por desastres naturales ocurridas este año estuvieron relacionadas con el clima.

Luego que fuertes tormentas invernales paralizasen parte de Estados Unidos y se registraron nevadas récord en Rusia y China, las temperaturas subieron a niveles casi inauditos.

El año podría terminar siendo el más caliente en la historia, o al menos entre los tres primeros, dijo la Organización Meteorológica Mundial. La temperatura global promedio hasta el final de octubre fue de 14.74 Celsius (58.53 Fahrenheit), ligeramente más alta que el récord previo del 2005, de acuerdo con el Centro Nacional de Datos Climáticos en Estados Unidos.

En mayo, Pakistán registró 53.9 Celsius (129 Fahrenheit), lo que puede haber sido la mayor temperatura jamás registrada en un área habitada.

Y partes de la cuenca del río Amazonas en Brasil sufrieron una sequía que redujo sus aguas al nivel más bajo en la historia.

Desastres causaron 222 mil millones de dólares en pérdidas económicas en el 2010 una cifra mayor que la economía de Hong Kong de acuerdo con Swiss Re.

El asesor científico de la Casa Blanca John Holdren dijo que o hacemos algo acerca del cambio climática o nos acostumbramos a los desastres naturales. "La ciencia nos dice claramente que podemos esperar más y más de ese tipo de eventos dañinos hasta que las emisiones de gases de invernadero por la sociedad sean radicalmente reducidas".



Fuente: ElInformador.com.mx / AP / ACR


+ Leer más...

domingo, 25 de abril de 2010

El volcán, los terremotos y el cambio climático

Uno de los temas que más controversia ha causado en relación al cambio climático es la conexión que existe -o no- entre el calentamiento global y el incremento de desastres naturales.La erupción del volcán en Islandia (foto) la semana pasada, sumada a los recientes terremotos en China, Chile, México y Haití, que dejaron un total de miles de muertos, volvió a poner en el centro del debate este vínculo que, para muchos, es pura especulación y para otros, una amenaza que hay que considerar.

Una serie de estudios publicados esta semana por la Royal Society de Londres, en el Reino Unido, concluye que hay suficiente evidencia como para afirmar que el cambio climático provocará una mayor incidencia de terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, deslaves y demás desastres naturales.

En vistas de la información disponible, los científicos que elaboraron estos documentos exhortaron al Panel Intergubernamental de Cambio Climático a "investigar este tema de forma más explícita en las evaluaciones futuras del impacto del cambio climático antropogénico en la geósfera, junto con los potenciales peligros que pueda ocasionar".

La conclusión es que a medida que cambia el clima, aumenta la probabilidad de que se produzcan desastres. "Es básicamente un problema estadístico", le dijo a BBC Mundo David Pyle, Profesor de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, y uno de los editores de la publicación. "Se producirán más inundaciones, más lluvias, más deslaves, pero nunca podrás atribuir al cambio climático éste o aquél desastre natural en particular".

La causa

Todo se reduce a un problema de presión. Según los expertos, el calentamiento puede generar un desastre, como un terremoto, por ejemplo, por la forma en que puede movilizar grandes cantidades de masa en la superficie de la Tierra.

El derretimiento de los glaciares y la elevación del nivel de los mares cambian la distribución de enormes cantidades de agua, que liberan y aumentan la presión en los suelos. Estos cambios de presión aumentan la posibilidad de movimientos sísmicos y rupturas.

"Muchos volcanes de América del Sur, por dar un caso, están cubiertos por hielos. Si el cambio climático hace retroceder a estos glaciares, los volcanes se volverán más susceptibles a los deslaves y la erosión", explica Pyle. "Como consecuencia, esto puede dar lugar a inundaciones", añade el vulcanólogo.

En opinión de Bill McGuire, del Centro de Investigación de Desastres del University College de Londres, autor de uno de los estudios publicados por la Royal Society, los cambios que menciona Pyle pueden ocurrir en las próximas décadas o siglos y no dentro de miles de años, dependiendo de la velocidad con que ocurra el aumento del nivel de los océanos.

¿Beneficios?

La otra cara de la moneda es cómo los desastres naturales afectan a su vez al cambio climático.

En el caso del volcán Eyjafjallajokull de Islandia, su impacto, según Pyle, es mínimo.

Por lo general, las erupciones volcánicas, si son importantes, contribuyen a disminuir la temperatura, algo que desde el punto de vista del calentamiento global es beneficioso.

Pero "por el momento", señala Pyle "no hay evidencia de que el volcán esté liberando una gran cantidad de gas en la atmósfera, que es un factor clave en cuanto al cambio climático".

Al no haber emsiones de gas, no hay enfriamiento. "Eventualmente, en los próximos días o meses, las cenizas desaparecerán de la atmósfera sin provocar efectos a largo plazo", concluyó el experto.



Fuente: BBC mundo
Autor: Laura Plitt / BBC Mundo, Medio Ambiente.

+ Leer más...

martes, 13 de abril de 2010

"El cambio climático fomentará los Estados fallidos y los regímenes autoritarios"

Universidades europeas y asiáticas advierten de las consecuencias políticas del calentamiento global y de sus efectos en la producción de alimentos y agua

De los desastres naturales y la escasez de agua y alimentos a los autoritarismos. Las consecuencias del calentamiento global trascienden los nocivos efectos sobre el medio ambiente y apuntan contra la estabilidad de los sistemas políticos y la seguridad humana. "El cambio climático provocará el profundo empobrecimiento de muchas zonas y fomentará la aparición de Estados fallidos y regímenes autoritarios", considera Antonio Marquina, coautor y editor de Global Warming and Climate Change, que mañana presenta en Casa Asia-Madrid, junto al director del CNI, Félix Sanz Roldán, y el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta.

Los conflictos por la escasez de agua y alimentos y los flujos migratorios derivados de los problemas medioambientales afectarán a los sistemas políticos a medio plazo, poniendo el límite temporal en 2050. Habrá países, sobre todo en Asia y en Oriente Próximo, que refuercen los sistemas autoritarios para sobrevivir. Otros, los más pobres, no podrán afrontar los desastres derivados del cambio climático y se convertirán en Estados fallidos. "El empobrecimiento de determinadas zonas y los costes de adaptación son factores que no se han tenido en cuenta incluso en modelos para las predicciones del crecimiento económico de zonas y países", sostiene Marquina.

"Si se une el deseo de los países en desarrollo de seguir creciendo con la visión política de que ese crecimiento es exitoso pese al deterioro ambiental, los Gobiernos intentarán controlar cualquier obstáculo para mantener ese ritmo de crecimiento", añade Rosa de Vidania, directora del Departamento de Medio Ambiente del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, que también participa mañana en la presentación del libro.

Prepararse para los cambios

Sin necesidad de hacer predicciones, hay realidades incuestionables que evidencian los efectos del calentamiento global: "Ya no se pueden negar hechos como la reducción del agua de la cuenca de los ríos o los cambios en la estacionalidad en las precipitaciones con sus consecuencias para la agricultura", continúa Marquina. Por eso, junto a las políticas destinadas a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, el catedrático de Seguridad y Cooperación en la Universidad Complutense de Madrid subraya la importancia de desarrollar políticas de adaptación: "Hay que diseñar, por ejemplo, programas para el tratamiento y recogida del agua o para la preparación de nuevos cultivos ante la alteración de los periodos de lluvias".

Lejos de ser alarmista, Global Warming and Climate Change -un libro resultado de la investigación desarrollada por la red de universidades Europa-Asia (ASEM)- propone una visión de escenarios posibles en función de la situación medioambiental actual y de sus perspectivas de evolución. En el Mediterráneo, por ejemplo, las producciones de alimentos están prácticamente al límite, especialmente en el norte de África. "En estos países ya se importa buena parte de los alimentos que se consumen", explica el editor del libro, y la situación se agravará si se agudizan los efectos del cambio climático y no se aplican las políticas de adaptación adecuadas, que, fuera de la Unión Europea, son prácticamente inexistentes.
Los desastres naturales empeorarán la situación. La subida del nivel del mar, que las opiniones científicas más optimistas sitúan en 0,5 metros en este siglo, anegará el delta del Nilo y vastas extensiones de cultivo del sureste asiático, que hasta ahora no ha sufrido carencias de lluvia y no ha visto afectada su producción agrícola.

Pero para que sean factibles las políticas de adaptación a los escenarios futuros que resultarán del cambio climático, la toma de medidas para reducir las emisiones de gases a la atmósfera, que fracasó en la Cumbre de Copenhague, sigue siendo urgente. Según señala Marquina, "si en 2020 no se consigue frenar el aumento de temperaturas y ésta sube en más de dos grados, las políticas de adaptación serán inviables por su coste".


Fuente: ElPais.com

+ Leer más...

jueves, 15 de octubre de 2009

El día después de mañana. Por Marcos G. Blanco

El alcance letal de los desastres naturales está aumentando: ¿Qué anuncian?

Hollywood ha vuelto a poner sobre el tapete el alcance destructivo que la naturaleza puede poseer. Esta vez, con The Day After Tomorrow [El día después de mañana], una película que muestra en qué estado quedaría la tierra después de ser arrasada por huracanes jamás vistos, olas gigantescas que destruyen ciudades enteras y tormentas de nieve en países tropicales, todos fenómenos provocados por el calentamiento global de nuestro planeta. Estos desastres, en la película mencionada, son el prenuncio de una era glacial, que acaba con la vida sobre la tierra.

¿Sólo ciencia ficción? ¿Fiebre futurista?

Veamos. Hace tiempo que los científicos vienen advirtiéndonos acerca de las consecuencias que la emisión de gases contaminantes tiene sobre nuestro querido hogar, llamado planeta Tierra. El Panel Internacional sobre Cambio Climático (un organismo de la ONU), en un informe avalado por 138 de los 146 premios Nobel de ciencia vivos, ha advertido acerca de “las previsibles y devastadoras consecuencias del calentamiento global del planeta”.

Esta advertencia, lejos de sólo ser una teoría que surgió como fruto de la elucubración de cerebros ociosos, se hace sentir con fuerza. Los desastres naturales ya se están cobrando centenares de vidas.

Veamos algunos casos.

Cambios climáticos extremos y sus consecuencias: La perspectiva de cambios climatológicos extremos preocupa a los expertos, situación agudizada por las devastadoras olas de calor del año pasado, que tuvieron como resultado más de quince mil fallecimientos en Francia. Los meteorólogos han remarcado que el calentamiento global no se manifestará simplemente en un aumento gradual de la temperatura media; además de ello, se esperan cambios climáticos extremos con mayor frecuencia e intensidad, tales como olas de calor, sequías, inundaciones y tormentas. Estos fenómenos se han cobrado millones de vidas en los últimos veinte años, afectaron la vida de muchos otros, y todo indica que esta situación se irá incrementando. Por ejemplo, el huracán Mitch, el más mortal de los que han golpeado el hemisferio occidental en los dos últimos siglos, causó once mil muertos y miles de desaparecidos en Centroamérica.

Hambruna: Estudios recientes acerca de los efectos del cambio climático en la producción de alimentos muestran que los cultivos de cereales tienden a disminuir en los trópicos, por causa de las fluctuaciones extremas en el flujo de riegos. En concreto, preocupa que el cambio climático extienda la malnutrición en África, ya de por sí grave en muchas regiones. Las sequías conducen, además, a incendios forestales, que en algunos lugares –especialmente en Malasia y el Brasil– han sido asociados con un progresivo aumento de enfermedades respiratorias, problemas oculares, lesiones y muertes.

Pestes: El fenómeno de “El Niño” es el factor principal, en un corto plazo, de la variabilidad climática mundial (sin contar las estacionales). Estos cambios climáticos han tenido un profundo impacto en la salud. Muestra de ello es el resurgimiento de las epidemias de malaria en zonas de Latinoamérica y el sudeste asiático, al igual que los brotes de cólera, infecciones por hantavirus o fiebre del Valle del Rift.
De hecho, muchos meteorólogos creen que el calentamiento global puede aumentar la frecuencia y la intensidad de enfermedades y pestes que se creían ya superadas.

“Os lo he dicho antes”

Para un libro como la Biblia, que mira el futuro desde una posición privilegiada, estos datos no son nuevos. De hecho, Jesús mismo predijo las condiciones que reinarían en el mundo natural: “[...] y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares” (S. Mateo 24:7); “[...] y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares habrá hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales en el cielo” (S. Lucas 21:11).

Jesús respondió con estas profecías a la pregunta directa de sus discípulos: “¿Qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo?” (S. Mateo 24:3). De acuerdo con los versículos anteriores, Jesús anunció que, entre las condiciones previas a su segunda venida, se encontrarían los desastres naturales, que irían en marcado aumento. Así, el capítulo 24 del Evangelio según San Mateo menciona que otras señales, más allá de las correspondientes al mundo natural, anunciarían su segunda venida: en el ámbito político (“se levantará nación contra nación y reino contra reino”), en el ámbito social (“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”) y en
el ámbito religioso (“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas”).

Cualquiera que haga un análisis serio de las condiciones en las que se encuentra nuestra humanidad, estará de acuerdo en que estas señales se están cumpliendo ante nuestros ojos. ¿Cuál fue el objetivo de Jesús al dejarnos estas profecías? Él mismo lo dijo: “Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis” (S. Juan 14:29).

Lo que puede enseñarnos una higuera

Pero el objetivo de Jesús al dejarnos estas señales no fue sólo el de que creamos en él. Luego de anunciar las profecías que se debían cumplir antes de su segunda venida, Jesús les dijo a sus discípulos: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas” (S. Marcos 13:28, 29).

En los tiempos de Jesús, cuando escaseaban los calendarios, las personas se guiaban en cuanto a las estaciones por la naturaleza: si la higuera comenzaba a dar sus brotes, era un indicio de que estaban cerca del verano. En la actualidad, la naturaleza vuelve a constituir un signo de los tiempos. Las señales que Jesús anunció se están cumpliendo ante nuestros ojos; los mismos científicos lo dicen.

Sin embargo, el mundo no terminará tal como lo predicen muchos. La vida sobre este planeta no dejará de existir por causa de una era glacial que cubrirá de hielo la corteza terrestre. No; este mundo tiene un final mucho más prometedor. La Biblia menciona que Dios mismo bajará el telón de la historia humana tal como la conocemos. Será en ocasión de la segunda venida de Jesús, cuando vuelva a buscar a sus hijos para darles una Tierra Nueva, donde “no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor” (Apocalipsis 21:4).

Hoy, la naturaleza anuncia a gritos ese próximo acontecimiento. De ti depende estar preparado.

Mientras escribía un post especial para el "Blog Action Day 09 / Climate Change", recordé este articulo que había leído años atrás (2004) y expresaba lo que deseaba decir. Por lo tanto transcribo este buen articulo de Marcos Blanco. Blog Action Day es una iniciativa global, que año a año, los 15 de octubre procuramos concientizar desde nuestros blogs, sobre algún tema crucial -para el mundo- que hemos votado con meses de anterioridad. Este año ya se han adherido miles de bloggeros y blogs, desde el blog de la Casa Blanca hasta el nuestro. Editor


Fuente: Revista Adventista / Noviembre de 2004. p. 17-18
Autor: Marcos G. Blanco, es licenciado en Teología y redactor de la Asociación Casa Editora Sudamericana.

+ Leer más...

martes, 11 de agosto de 2009

Más de mil objetos podrían chocar contra la Tierra

El 30 de junio de 1908, poco después de las siete, una enorme explosión iluminó el cielo de Tunguska, en el centro de Siberia. Las crónicas de la época cuentan que el sonido atronador fue acompañado por una onda de choque que derribó a las personas, rompió vidrios a kilómetros de distancia y fue registrada en Europa y en Asia.

El "evento de Tunguska", que dejó un escenario devastado en una superficie de 2000 kilómetros cuadrados, es considerado el mayor impacto de un meteorito en la historia reciente de la Tierra.

Esta semana, el choque de uno de esos "vagabundos del espacio" contra la superficie de Júpiter volvió a plantear la posibilidad de que algo similar pueda volver a suceder. Y aunque algunos lo suponen altamente improbable, los programas de seguimiento de objetos potencialmente peligrosos calculan que estos últimos pueden superar el millar.

El cálculo de probabilidades sobre semejante drama en la novela cósmica varía entre quienes hacen la estimación. "Una teoría plantea que los cataclismos podrían ocurrir cada 26 millones de años -dice Claudio Quiroga, astrónomo del Observatorio de La Plata-. En ese lapso, el Sol penetraría dentro del brazo espiral de la galaxia, lo que provocaría una inestabilidad. Se supone que en ese caso "algo" afectaría gravitatoriamente a los cometas y asteroides, y haría que "caigan" hacia el Sol."

Para Gonzalo Tancredi, experto en este tema del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias de Montevideo, Uruguay, para empezar a calcular la frecuencia de colisiones de "cascotes" extraterrestres, lo primero que hay que tener en cuenta es su tamaño.

"Los pequeños impactan en forma más frecuente que los grandes, pero obviamente sus consecuencias son mucho menos relevantes ?explica?. Además, en el caso de la Tierra tenemos una protección, que es la atmósfera, que hace que los que tienen menos de algunos cientos de metros se desintegren totalmente y sólo caigan pequeñas fracciones. La preocupación de un impacto de consecuencias catastróficas en el nivel regional comienza con los de más de 200 metros de diámetro. Para que la catástrofe tenga una escala mundial, o sea, que los efectos se manifiesten en todo el planeta, el objeto tiene que tener más de 1 kilómetro de diámetro. Un impacto de ese tipo produciría una explosión equivalente a cinco millones de bombas nucleares como la de Hiroshima."

Una película de terror

El temor a esta amenaza que inspira argumentos de Hollywood, como Armageddon y Impacto profundo, no está totalmente injustificado.

Las teorías actuales sobre la formación de la Luna sugieren que resultó precisamente de la colisión entre un objeto del tamaño de Marte y la Tierra primigenia. En ese caso, la colisión no fue perjudicial.

"Era una época en la que nuestro sistema solar comenzaba a tomar forma ?dice Alejandro Gangui, investigador del Conicet en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio?. La Tierra era inhabitable y los impactos entre cuerpos astronómicos eran muy frecuentes. Producto de esa colisión, la Tierra habría perdido una parte menor de su masa. Dichos fragmentos, junto con los restos del planeta visitante, y luego de un par de meses de una compleja danza gravitacional, se habrían aglutinado formando la Luna. Y es la presencia de la Luna lo que estabiliza la orientación del eje de rotación de la Tierra. Sin la Luna, con el correr del tiempo, la Tierra no habría podido mantener sus climas como los conocemos ahora. La vida se habría vuelto mucho más difícil."

Hace 65 millones de años, lo que se cree fue el impacto de un meteorito o un cometa en lo que es hoy Yucatán borró de la faz de la Tierra a dos tercios de las formas de vida conocidas, entre ellas, a los dinosaurios. Es lo que se deduce, entre otras cosas, de analizar el registro geológico de esa época: muestra una capa rica en iridio y llena de cuarzo comprimido.

El iridio es un elemento abundante en los meteoritos y la estructura cristalina observada en el cuarzo sólo se forma cuando son supercalentados y presionados en un terrible impacto. "Como es sabido, esto permitió también que algunos pequeños mamíferos sobreviviesen y tomaran el nicho que los grandes lagartos dejaron vacante -subraya Gangui-. Millones de años de evolución llevaron al surgimiento del ser humano."

Pero el "catálogo" de impactos por meteoritos excede largamente los de Tunguska y Yucatán.

"[En la Tierra] existen alrededor de 176 cráteres reconocidos -cuenta Tancredi-. Y se calcula que hay alrededor de 1100 objetos (de más de 1 kilómetro de diámetro) que podrían colisionar con el planeta y crear una catástrofe global. Hasta el momento se descubrieron unos 6200 objetos cercanos a la Tierra, de los cuales cerca de 800 tienen más de 1 km de diámetro. O sea, que todavía falta descubrir unos 300 objetos peligrosos."

Para tratar de identificarlos y seguirles el rastro particularmente a los que podrían marcar el final infeliz de la civilización tal como la conocemos, en 1998 la NASA destinó un pequeño presupuesto para crear el programa de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO, por Near Earth Objects).

Son los que se acercan a menos de 40 millones de kilómetros. Donald Yeomans, director del programa, estimó que un asteroide como el que se estrelló en Tunguska ingresa en nuestra atmósfera una vez cada 300 años y que podría haber unos 375.000 de ese tamaño.
Bombardeo desde el espacio

Estamos siendo bombardeados permanentemene desde el espacio. Algunos de los proyectiles caen varias veces por día y son grandes como una mandarina o una pelota de basquet, otros, como un auto pequeño, ingresan dos veces por año. Casi todo se incinera en la atmósfera o explota en el aire.

Pero hay otros, como el que dejó un cráter de 20 metros en Perú en septiembre de 2007, que nos recuerdan el poder destructivo que poseen.

Cien años después de Tunguska, en enero de 2008, el asteroide 2007 TU24, de unos 250 metros de diámetro, se acercó a once veces la distancia de la Luna. Según Yeomans, acercamientos similares se producen cada tres años, aproximadamente, y el número de asteroides de más de 250 metros probablemente exceda los 10.000.

A fines de ese mismo año, meteoritos originados en un asteroide explotaron sobre Sudán. Según publicó la revista New Scientist, fue la primera vez que los astrónomos detectaron una roca en ruta de colisión contra la Tierra, la observaron atravesar la atmósfera y luego recuperaron algunos fragmentos. Cuando el 2008 TC3 fue descubierto, el 6 de octubre de ese año, estaba a sólo 20 horas de estrellarse contra el planeta. La bola de fuego que provocó fue vista a la distancia por la tripulación de una nave KLM y por varios satélites a medida que descendía a través de la atmósfera.

En marzo de este año, otro asteroide apodado 2009 DD45 se deslizó a sólo 72.000 kilómetros por encima de la superficie terrestre, menos de un quinto de la distancia de la Luna y el doble de los satélites geosincrónicos. Habría tenido entre 20 y 50 metros de diámetro, por lo que rivalizaría con el que cayó en Siberia.
¿Existe alguna manera de neutralizar estos bólidos?

De acuerdo con la primera ley de Newton, todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar por otra fuerza.

Por eso, los cazadores de NEO ya están pensando en algunas estrategias. "Puede haber diferentes técnicas para mitigar las consecuencias de una colisión, dependiendo del momento en que predecimos el impacto y el instante del impacto mismo -dice Tancredi-. Si ese tiempo es de varios años, se pueden intentar técnicas de desvío. Las más aceptadas son las que se denominan «impactor cinético» y «tractor gravitacional». La primera consiste en hacer colisionar algún objeto masivo contra el asteroide y la otra en colocar una nave que jale gravitacionalmente de éste. Las técnicas nucleares son una alternativa, pero muy riesgosa por la posibilidad de que falle el misil. La posibilidad de romperlo también, porque uno termina con una cantidad de fragmentos que podrían colisionar con la Tierra si mantienen su trayectoria original".

"Calcular el impacto de meteoritos contra la Tierra es algo así como jugar a los dados -dice Quiroga-. Por suerte, Júpiter es una 'bestia', gravitatoriamente hablando, y arrasa con todo. Creo que la tecnología militar terrestre es suficiente para afrontar un Impacto profundo. Ahora, si hoy mismo descubrimos uno que se dirige hacia nosotros, no vamos a poder hacer absolutamente nada. De la misma forma en que teóricamente podemos combatir el hambre, pero no vamos a lograrlo hasta que no exista voluntad política de hacerlo. De todos modos, personalmente creo que antes tenemos que preocuparnos por cosas más terrenales que el impacto de un objeto extraterrestre..."

Fuente: LaNacion.com
Autor: Nora Bär

+ Leer más...

domingo, 22 de marzo de 2009

Mil millones de personas no tienen agua potable y la sequía se expande.

1. V Foro Mundial del Agua.

Estambul.-
Sobre la mesa del comedor aparece un kilo de carne para el consumo. Pero para su producción se necesitaron entre 6.000 y 20.000 litros de agua dulce.

Los expertos del V Foro Mundial del Agua se sirvieron de ese ejemplo para mostrar lo que ocurre cuando el número de personas y su nivel de vida aumentan, mientras las regiones de sequía se expanden como consecuencia del cambio climático.

Existe una amenaza de "stress por el agua", de huida de los territorios en crisis y, en el peor de los casos, de guerras por los recursos en peligro de desaparición.

El abastecimiento de agua potable peligra, tal y como advirtió la UNESCO la semana pasada en un informe. El desarrollo de la población, la economía, el estilo de vida y de los modelos de conducta son los principales factores que influyen en el consumo de agua.

Hoy viven ya 6.800 millones de personas en la Tierra. Hasta 2012 serán 7.000 millones y hasta 2050 incluso 9.000, según los pronósticos.

Actualmente ya hay más de 1.000 millones de personas que no disponen de agua potable limpia, explicaron los organizadores del Foro Mundial del Agua. En 2075, entre 3.000 y 7.000 millones de personas podrían sufrir escasez crónica de agua.

"El cambio climático se manifestará primero y, sobre todo, a través del agua, por medio de sequías, inundaciones, huracanes, deshielos o un aumento del nivel del mar", explica Mark Smith, experto en agua de la Unión para la Protección de la Naturaleza (UICN), a la que pertenecen más de 1.000 organizaciones.

Y la presión aumenta sobre los recursos que quedan. "En muchas regiones la escasez de agua y la contaminación amenazan cada vez más el bienestar de las personas", asegura Smith.

La agricultura consume en torno a dos tercios del agua dulce utilizado en el mundo, afirma Oktay Tabasaran, secretario general del V Foro Mundial del Agua. "La agricultura tiene el mayor potencial de ahorro", añadió.

En el Foro se presentarán para ello los métodos más exitosos al respecto. Muchos expertos apremian a actuar deprisa.

Estados como Turquía apuestan, además, por construir más presas hidráulicas y retener así más agua dulce en su territorio. De ese modo producirán energía a partir de la potencia hidráulica y podrán irrigar un número adicional de terrenos.

Sin embargo, esos proyectos de grandes dimensiones son controvertidos, ya que inciden en la naturaleza, inundan importantes zonas de población y pueden reducir notablemente el volumen de agua de los países vecinos con grandes ríos que atraviesan las fronteras.

Por ello, los críticos advierten de que las grandes presas hidráulicas no pueden solventar los problemas, sino que crean otros nuevos.

Como preludio de la convención protestaron hoy varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) contra la consideración que se le da cada vez más al agua como un bien económico.

La policía empleó gases lacrimógenos y porras para dispersar las protestas y detuvo a 19 manifestantes, entre ellos también una alemana. "El agua es vida. No se puede vender" y "No a las presas hidráulicas destructoras", rezaban las pancartas de los manifestantes.*

2. V Foro Mundial del Agua.

Los especialistas reunidos esta semana en el V Foro Mundial del Agua, que se realiza en Estambul, enfatizaron que mientras la cantidad de personas y el nivel de vida general aumentan, las regiones de sequía se expanden como consecuencia del cambio climático, por lo cual dos tercios de la población mundial pueden tener en unos años dificultades de acceso al recurso vital.

Las declaraciones fueron efectuadas con motivo de celebrarse mañana el Día Mundial del Agua, según lo dispuesto por las Naciones Unidas desde el 22 de diciembre de 1993.

"Sobre la mesa del comedor aparece un kilo de carne para el consumo; pero para su producción se necesitaron entre 6.000 y 20.000 litros de agua dulce", dice una declaración del foro del Agua. En coincidencia con este enfoque, el responsable de Tierras y Aguas de la organización alimentaria de las Naciones Unidas FAO, Jan Van Wambeke, afirmó que "una persona sólo necesita de tres litros de agua al día, pero para producir sus requerimientos alimenticios diarios, se necesitan 3 mil litros de agua".

Wambeke enfatizó que la agricultura demanda el 70 % de las extracciones de agua dulce a nivel mundial, y opinó que el reto de la agricultura es producir más alimentos con menos agua. El énfasis sobre la legislación de las cuencas hidrográficas comunes entre países, que involucra áreas en las que vive un 40 % de la población mundial, es este año el motivo de la jornada, ya que de las 263 cuencas hidrográficas internacionales y sistemas acuíferos transfronterizos, 158 carecen de marco común de gestión.

Existe una amenaza de "stress por el agua", de huida de los territorios en crisis y, en el peor de los casos, de guerras por los recursos en peligro de desaparición, enfatiza un documento del Foro, según consignó la agencia alemana de noticias DPA.

Unos mil millones de personas no disponen en la actualidad de agua potable de una población total de 6.800 millones, que crecerán a 7 mil millones para 2012 y unos 9 mil millones en 2050, según pronósticos divulgados en el Foro Mundial del Agua. "El cambio climático se manifestará primero y, sobre todo, a través del agua, por medio de sequías, inundaciones, huracanes, deshielos o un aumento del nivel del mar", anticipó Mark Smith, experto en agua de la Unión para la Protección de la Naturaleza (UICN).

"En muchas regiones la escasez de agua y la contaminación amenazan cada vez más el bienestar de las personas", opinó Smith. El secretario general del V Foro Mundial del Agua, Oktay Tabasaran, afirmó que "la agricultura tiene el mayor potencial de ahorro, ya que consume unos dos tercios del agua dulce utilizado en el mundo".

Según cifras de la FAO, América Latina y el Caribe poseen el 15% de la superficie de tierras del planeta, el 10% de la población mundial y aproximadamente el 42% del agua dulce del mundo, en tanto, la región recibe el 30% de las precipitaciones a nivel mundial.

El representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, José Graziano da Silva, consideró que "con el cambio climático, el acceso al agua puede convertirse en un desafío mayor que el acceso a la tierra para la agricultura".

La FAO impulsa el uso del agua de manera eficiente a través de iniciativas como la mejora de los esquemas de riego, y la reglamentación del tratamiento de aguas servidas y contaminadas para su reutilización en la producción agrícola.

"Desde 1900 se perdieron la mitad de las tierras húmedas del mundo, nuestra principal fuente de agua dulce, por eso es decisivo poner fin al deterioro de los ecosistemas de tierras húmedas transfronterizas, a fin de garantizar un suministro estable de agua para el hogar, la agricultura y la industria", enfatizó da Silva.

En las 263 cuencas hidrográficas transfronterizas del planeta está comprendido el territorio de 145 países, y cubren casi la mitad de la superficie terrestre de la Tierra. Los grandes depósitos de agua dulce también circulan por debajo de las fronteras en los acuíferos subterráneos transfronterizos, de los que se conocen más de 270 a nivel mundial.**

La reserva de agua más grande.


El Sistema Acuífero Guaraní es una de las reservas de agua más grandes del mundo, con una superficie de 1,2 millones de kilómetros cuadrados y se expande debajo de la Argentina (en el Litoral), Uruguay, Paraguay y Brasil. El millonario estadounidense Douglas Tompkins compró una estancia de 240 mil hectáreas en los esteros del Iberá y fue acusado de querer quedarse con las reservas del acuífero.***


*Fuente: Milenio.com / DPA
**Fuente: Yahoo.com.ar
*** Fuente: CriticaDigital.com

+ Leer más...