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domingo, 11 de marzo de 2012

Fukushima un año después, ¿en qué se parece a Chernóbil?

¡El nuevo Chernóbil! ¡El Chernóbil japonés! ¡Chernóbil 25 años después! La comparación estaba ahí, hace un año, esperando, disponible para cualquiera que hablara, escribiera o informara de Fukushima.

Cuando el terremoto del 11 de marzo de 2011 le dio a Japón su primer golpe, seguido luego por otro en forma de tsunami, más de 16.000 personas murieron en las prefecturas de Fukushima, Miyagi e Iwate, 6.000 fueron heridas y unas 3.200 desaparecieron. Pero la catástrofe aún no estaba satisfecha; faltaba la crisis en una central nuclear cuyos sistemas fueron dañados durante ese 11 de marzo.

Desde el 26 de abril de 1986, cuando una prueba rutinaria en el suministro eléctrico culminó con una serie de explosiones del reactor número cuatro de la planta nuclear ucraniana, toda mala noticia vinculada a la energía atómica invocaba el fantasma de Chernóbil.

Pero Fukushima no era un accidente más, era un accidente nivel 7, el mayor nivel en la escala, escala que solo había sido trepada hasta los más alto por la tragedia de Ucrania. El paralelismo estaba servido, pero las diferencias también.

"Las coincidencias terminan en el hecho de que son dos accidentes en centrales nucleares que tuvieron un impacto en el exterior, por lo que obligaron a activar dispositivos de protección para proteger a los ciudadanos", le dice a BBC Mundo Juan Carlos Lentijo, director técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear español (CSN).

Lentijo, quien visitó Fukushima como líder de la misión del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) a cargo de supervisar las labores de limpieza y rehabilitación, cree que son más las diferencias que las similitudes, comenzando por el origen de ambos accidentes y sus consecuencias.

"En Chernóbil hubo una explosión, o lo que nosotros llamamos una 'excursión de potencia', liberación de energía espontánea que terminó expulsando todo el cóctel de materiales que hay dentro del reactor. En Fukushima, por otra parte, colapsaron los sistemas de refrigeración pero fue una degradación que tomó horas, días. No se producen explosiones nucleares, son liberados materiales volátiles pero no todo lo que contenía el reactor".


¿Cómo se ven los accidentes?


• Así es la vida de Ayaka, una niña de Fukushima 1

Para el jefe científico de Greenpeace en Reino Unido, las coincidencias son más de una.

"Las dos regiones todavía tienen una zona de evacuación, ambas poblaciones locales posiblemente tengan que vivir en otra parte por mucho tiempo, los dos accidentes dejaron un legado de desconfianza en las autoridades y causaron una revisión global de las actitudes hacia la energía nuclear", le dijo a BBC Mundo el doctor Doug Parr.

Pero el doctor Parr también encuentra una característica no compartida por Chernóbil y Fukushima: "Ambos accidentes mostraron que la regulación y administración de la energía nuclear son problemáticas, pero creo que la diferencia estaría en la habilidad de los países para lidiar con grandes movimientos de población".

El número de evacuados en Japón no ha sido determinado con exactitud pero se cuentan en decenas de miles. En 1986, en Ucrania, unas 115.000 personas fueron evacuadas de las zonas aledañas al reactor y, después de 1986, unas 220.000 personas de Ucrania, Bielorrusia y la Federación Rusa fueron reubicadas.

Mientras la zona de evacuación alrededor de Chernóbil fue de 30 kilómetros, la de la planta de Fukushima Daiichi fue de 20 kms. En Japón se estableció una zona de evacuación voluntaria entre los 20 y los 30 km., pero cinco comunidades más allá de la zona de evacuación obligatoria igual tuvieron que dejar sus hogares.

El jefe científico de Greenpeace cree que otra diferencia puede encontrarse en cómo la gente percibe ambos accidentes.

"En el caso de Chernóbil, se puede pensar en un accidente aleatorio, causado por un equipo mal mantenido en una Unión Soviética que se desintegraba. No se puede aplicar la misma percepción a Fukushima, que tuvo lugar en una democracia moderna, desarrollada y tecnológicamente avanzada"

"Pero a pesar de todo esto", continúa Parr, "se falló en evaluar correctamente las advertencias sobre los peligros de terremotos y tsunamis. Esto cuestiona de forma más profunda la seguridad nuclear y demuestra el alto costo que un accidente de esta naturaleza inflige al país afectado".

Consultados por BBC Mundo, expertos del OIEA respondieron que "debido a la complejidad del tema, todavía es muy temprano para trazar una comparación definitiva" entre ambos accidentes, pero señalaron que en términos de radioactividad, Chernóbil emanó 6.618.000 terabecquerels (la cantidad de radioactividad se expresa en becquerels, que corresponden a una transformación nuclear por segundo), mientras que la planta japonesa emitió 370.000.

Como suele ocurrir con las cifras, más cuando son tan desparejas, más aún cuando la unidad de medida es tan desconocida para un público en general, lo importante es preguntarse qué significan estos números.


• Fukushima: qué hacer con 25 millones de toneladas de escombros 2


Lecciones del pasado

El accidente de Chernóbil involucró a un solo reactor de los cuatro con los que contaba la planta; Fukushima debió lidiar con problemas en tres de los seis que tenía, más los inconvenientes en las piscinas de combustible nuclear, pero en plena crisis doce meses atrás, las autoridades japonesas dejaron claro que a diferencia de lo ocurrido en Ucrania, todas las vasijas de sus reactores, encargadas de contener las barras de combustible nuclear, habían permanecido intactas.

"En Chernóbil, la explosión liberó isótopos de vida media o corta, es decir, que tardan entre pocos minutos y 30 años en desintegrarse, junto con isótopos de vida larga, plutonios y uranios que necesitan miles de años para hacerlo", explica el director técnico de Protección Radiológica del CSN.

Aquí estaría una de las principales diferencias entre un accidente y otro, sin olvidar la extensión del área afectada: 60 kilómetros en el caso japonés, 500 kilómetros en el caso ucraniano (aunque plantas y animales fueron incluso afectados en distancias más lejanas).

Según un informe de las Naciones Unidas, el accidente en Ucrania dejó 64 muertos hasta el último registro en 2008, aunque las discusiones continúan sobre cuántos más van a o morir por haber sido afectados 25 años atrás. Fukushima, por su parte, no ha registrado ningún muerto por exposición o contaminación radioactiva.

Para Juan Carlos Lentijo, el primer accidente nuclear grado 7 permitió al mundo conocer más sobre cómo enfrentarse con esta clase de crisis: "se aprendieron cosas para la gestión de emergencia. Las autoridades japonesas pudieron tomar medidas tempranas, incluso mientras lidiaban con las consecuencias de un terremoto y un tsunami".

"También se obtuvo experiencia sobre cómo manejarse dentro del emplazamiento cuando ocurre el accidente", agrega Lentijo. "En Chernóbil hubo 28 personas afectadas por síndrome de radiación aguda en la planta, que murieron en pocos días. En Japón no hubo los mismos niveles de exposición radioactiva, pero igual hay que destacar que nadie murió por radiación aguda".

Lentijo agrega que el mundo también aprendió otras lecciones: a cómo enfrentarse a terrenos contaminados a gran escala, cómo comportarse con respecto a la información que se da a la sociedad y cómo atender a las víctimas.

Para Doug Parr, de Greenpeace, una de las lecciones aprendidas en el tratamiento de las víctimas fue el reconocimiento de que ciertos problemas de salud son provocados por el estrés que implica la evacuación masiva.

Según las últimas declaraciones del director general del OIEA, Yukiya Amano, lo que importa a partir de ahora es aprender también de lo ocurrido en Japón.

"Fukushima Daiichi fue un accidente muy serio, pero sabemos qué salió mal y tenemos un claro curso de acción para enfrentar esas causas, no solo en Japón sino en todo el mundo".

"Pero ahora tenemos que seguir alerta. La autocomplacencia puede matar", agregó.





Fuente: BBC Mundo
Autor: Matías Zibell / BBC Mundo

Fotografía:
Este combo muestra parte de una foto de Yuko Sugimoto envuelto con una manta de pie delante de los escombros en busca de su hijo en la ciudad azotada por el tsunami de Ishinomaki en la prefectura de Miyagi el 13 de marzo de 2011. Y la otra mitad, ella misma parada (con su hijo de cinco años hijo de Raito) en el mismo lugar el 27 de enero 2012. Vea estas fotos completas y otra serie de fotografías en "See how Japan has rebuilt in the 11 months since the earthquake and tsunami", NationalPost.com / Montaje Ojo Adventista

Referencias:1.Así es la vida de Ayaka, una niña de Fukushima. Ayaka y su familia se vieron obligados abandonar su casa cuando fue destruida por el terremoto y el posterior tsunami que devastaron partes de Japón a principios de 2011 y dejaron unos 16.000 muertos. Viven fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros que rodea a la planta nuclear de Fukushima Daiichi, pero todavía tienen que convivir con altos niveles de radiación que afectan su vida cotidiana. El testimonio de Ayaka forma parte de la serie de la BBC "Children of the Tsunami" ("Niños del Tsunami"). 2. Fukushima: qué hacer con 25 millones de toneladas de escombros.Un año después del devastador tsunami, las autoridades japonesas creen que en las tres prefecturas más afectadas quedan cerca de 25 millones de escombros. Los trabajos de limpieza están todavía lejos de estar concluidos y pueden durar años. Sasade Haruyasu, jefe del equipo de escombros de Miyagi, habló con la BBC de la escala de este problema. Vea el proceso de recogida de los restos del tsunami en este video de BBC Mundo.






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martes, 3 de enero de 2012

Catástrofes de 2011 costaron al mundo 350 mil millones de dólares

Es una cifra récord estimada por la aseguradora Swiss Re. El terremoto de Japón fue el mayor exponente de la tragedia
Debido a esas catástrofes, las compañías de seguros tendrán que desembolsar 108 mil millones de dólares en 2011, una suma 2,25 superior a la de 2010 que fue de 48 mil millones de dólares, agregó el informe de Swiss Re, que precisó que se trata de una estimación preliminar.

El terremoto seguido de maremoto en Japón, en marzo pasado, fue la principal catástrofe del año, según la compañía.

En los primeros 11 meses del año, unas 30 mil personas perdieron la vida en esas catástrofes, la mayoría de ellas, en Japón. Para el economista jefe de Swiss Re, Kurt Karl, 2011 "permanecerá en la memoria como un año marcado por trágicos terremotos, de consecuencias muy costosas".

"Lamentablemente, las coberturas de seguros en materia de terremotos siguen siendo muy bajas, aún en países industrializados con importantes riesgos sísmicos como en Japón", dijo Kurt Karl.


►Descargar informe: Estimaciones preliminares para 2011: Las catástrofes naturales y los siniestros antropógenos provocaron pérdidas económicas por un importe de USD 350 000 mill. y costaron a las aseguradoras USD 108 000 mill. / pdf




* Fuente: Infobae.com





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jueves, 22 de diciembre de 2011

El Pentágono espera crueles 'atentados' de la naturaleza

Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza
Nuevos desastres comparables por sus efectos a los atentados del 11 de septiembre de 2011 castigarán en el futuro próximo a Estados Unidos, pero esta vez en forma de catástrofes naturales. Esta alarmante predicción fue hecha por Paus Stockton, secretario adjunto de Defensa Interior de EEUU.

El experto denomina este tipo de eventos 'catástrofes complejas' e indica que pueden tener efecto dominó y conllevar cambios políticos y sociales, informa la revista 'Newsweek' 1.

Stockton 2 intenta prever las formas de enfrentarse a este tipo de desastres, que pueden cambiar drásticamente las vidas de millones de estadounidenses. Sus modelos contemplan desastres que pueden matar a decenas de miles de personas, minar la economía nacional y abrir una enorme brecha en la seguridad nacional. Y el 'terrorista' responsable de todas estas atrocidades podría ser la Naturaleza.

Los expertos no dudan de que siniestros más devastadores que el huracán Katrina se producirán sin falta. El calentamiento global y la elevación del nivel del océano mundial ya generan huracanes más potentes y tormentas más peligrosas. Lo peor es que las regiones que son vulnerables a estos desastres naturales están densamente pobladas debido a la migración a las grandes ciudades situadas a las costas oceánicas, explican los especialistas.

Para el territorio de EEUU. existen predicciones aún más sombrías que el terremoto que se produjo en marzo en Japón y que provocó un tsunami y la avería de una planta nuclear.

Hace cien años se registró una serie de grandes seísmos en la zona al norte de la ciudad de Memphis, alrededor de New Madrid 3, estado de Missouri, que se sintieron hasta en la costa este del país. Sin embargo, el desastre no provocó numerosas víctimas porque en aquel entonces la zona estaba poco poblada. Los científicos estadounidenses han calculado que si un terremoto de 7,7 grados se produjera ahora en el mismo lugar, hasta 86.000 personas podrían resultar muertas o heridas, los daños económicos alcanzarían los 300.000 millones de dólares, resultarían afectadas 15 centrales nucleares y los trabajos de rescate requerirían 42.000 efectivos, lo que significa que haría falta emplear al Ejército.

Sin embargo, con toda la experiencia adquirida por los norteamericanos tras el 11-S y en las operaciones llevadas a cabo durante la última década, la actividad de los militares en Estados Unidos, incluso para salvar vidas, despertaría recelos, indica el autor del artículo.




Fuente: Actualidad.RT.com
Referencias: 1. Time to Brace for the Next 9/11. The biggest threat to America isn’t terrorism. It’s the wrath of Mother Nature. (Tiempo para prepararse para el siguiente 09/11. La mayor amenaza para Estados Unidos no es el terrorismo. Es la ira de la madre naturaleza) by Christopher Dickey / Newsweek (traducción google)
2. Entrevista a Paus Stockton

3.
New Madrid Seismic Zone / Wikipedia (traducción google)

Fotografía: 2011’s Most Expensive Disasters / The Daily Beast




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martes, 11 de octubre de 2011

Los desastres naturales mas caros de la historia son los de 2011

• Los desastres naturales de 2011 han provocado pérdidas por valor de 190.000 millones
Los desastres naturales sucedidos durante 2011 han provocado pérdidas acumuladas por valor de 190.000 millones de euros, según ha recordado Intervida con motivo este miércoles del Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales.

Por ello, la ONG ha señalado que Filipinas es uno de los países más afectados por este tipo de sucesos, y entre 1990 y 2009 casi el 30% de los desastres naturales ocurridos en el sureste de Asia se han localizado allí.

Intervida Filipinas lleva a cabo programas de cooperación en 222 escuelas situadas en 16 municipios de las provincias de Camarines Sur, Albay y Sorsogon, de los que se benefician 70.000 niños.*


• La preparación es clave para minimizar daño
Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de Naciones Unidas

En lo que llevamos de año las consecuencias de los desastres naturales en todo el mundo han supuesto un coste de 190.000 millones de euros, lo que supone un récord en pérdidas provocadas por este tipo de fenómenos. Tsunamis, terremotos o tormentas tropicales (tifón, huracán o ciclón, según la zona), entre otros, se convierten en desastres cuando superan un límite de normalidad, como ocurrió con Filipinas hace apenas dos meses. Juaning, conocido internacionalmente como Nok-Ten, una tormenta tropical que se convirtió en tifón, afectó a más de un millón de personas en el archipiélago filipino.

Mañana 12 de octubre es el Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de Naciones Unidas quien apunta que la única vía para atenuar el desastre es la preparación. En este día hay que poner la mirada en Filipinas, pues entre 1990 y 2009 casi el 30% de los desastres naturales ocurridos en el sudeste de Asia se produjeron en este país, según datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA). Por su situación y demografía, es un continuo escenario de erupciones volcánicas, tifones, maremotos, inundaciones y deslizamientos de tierra, entre otros, que conllevan graves consecuencias. Pero los fenómenos naturales no tienen por qué convertirse en desastres si la población y su entorno están preparados para ellos.

Bajo esta premisa, llevamos a cabo un trabajo de cooperación con las comunidades de la zona de Legazpi para mitigar los efectos de la meteorología cuando les sea adversa. Os invitamos a verlo.


1/2. Documental Intervida "Trabajando para 0 víctimas"


2/2. Documental Intervida "Trabajando para 0 víctimas"

Tras el paso de Juaning, se ha llevado a cabo la rehabilitación de centros escolares y de salud, así como el reparto de semillas y de recuperación de los daños causados. Además, se ha distribuido agua, alimentos y medicamentos para paliar las carencias básicas de alrededor de 2.500 personas, un cuarto de ellas niños y niñas.

Superada la fase de emergencia, y después del contratiempo que supuso hace dos semanas la retirada de todo el personal de Intervida Filipinas por una nueva alerta de desastre natural, todos los esfuerzos están puestos en la rehabilitación y reconstrucción a medio plazo, así como en la prevención, capacitación y elaboración del protocolo de actuación en caso de desastres naturales. La formación ante los desastres beneficiará a casi cien mil personas.**




* Fuente: Europapress.es
**Fuente: Intervida.org
Autor: Ruth Mellado






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miércoles, 10 de agosto de 2011

De Hiroshima a Fukushima, la tragedia de la energía nuclear

En 1945 EEUU lanzó las dos primeras bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki. A estas dos fechas de duelo se suma ahora el 11 de marzo, cuando un sismo y un tsunami destruyeron la central de Fukushima.
No hay ciertamente relación entre un país arrasado, con centenares de miles de muertos desintegrados de un golpe y otros que sufrirían por el resto de su vida, y un desastre nuclear del cual sólo se pueden entrever sus dramáticas consecuencias pero que, por el momento, está circunscrito a una sola región.

Los testimonios de los sobrevivientes de Hiroshima durante las ceremonias de homenaje a las víctimas han tenido este año un carácter aún más desgarrador. ¿Cómo es que un Estado cuyo pueblo conoció en carne propia el horror del fuego nuclear, ha podido ser tan descuidado ante los riesgos que supone el átomo, más aún en un país sometido a las fuerzas de la naturaleza?

Junto a los testimonios, a las revelaciones y las opiniones de expertos mantenidos durante mucho tiempo en el ostracismo por el lobby nuclear e ignorados por los medios, los japoneses comienzan a entrever el trasfondo de la catástrofe de la cual cada día se va conociendo un poco más. Están tomando conciencia de la culpable “apuesta” de sus élites que minimizaron el riesgo. Más allá de los problemas de una buena administración del operador de la central, Tokyo Electric Power Co (Tepco), y del debate “a favor o en contra de lo nuclear” se plantea el tema de un Estado que no supo proteger a la nación y de los legisladores que han traicionado las expectativas legítimas de seguridad de quienes ellos representan.

Cinco meses después del accidente que está lejos de ser controlado, se busca en vano a los responsables de un desastre en cual se mezclan una insuficiente precaución, simulaciones, falsificaciones de documentos, mentiras y manipulación de la opinión pública.

“Es peor que en Chernobyl, nadie asuma la responsabilidad”, afirma Kenzaburo Oe, premio Nobel de Literatura. “La negligencia se disuelve en una nebulosa de colusión entre administración, operadores, fabricantes de reactores y grandes medios de prensa que transmiten las afirmaciones de los expertos de lo que aquí se llama la “aldea nuclear”.

La catástrofe de Fukushima ha abierto una crisis de confianza que toca a las instituciones: una burocracia que, desde la restauración de la dinastía Meiji (finales del siglo XIX, época de la entrada en la era moderna), ha administrado el país no sin una morgue, relegando la política a un segundo plano. No hay que negar su éxito.

El “triángulo de hierro” (administración, política y empresarios) ha hecho de Japón una de las potencias económicas del mundo.

Pero no “sin fisuras”, como lo demuestran las enfermedades por la contaminación en 1960-1970, entre ellas la de Minamata (contaminación por el mercurio orgánico derramado en el mar por una fábrica química), con millares de muertos y de afectados de por vida. Ya entonces, el Estado no defendió a sus ciudadanos: fueron las víctimas las que lucharon durante años para que finalmente se dejara de negar la relación entre la contaminación y la enfermedad.

A 66 años de Hiroshima y Nagasaki, Japón ha sido de nuevo víctima del átomo. Pero, esta vez, él es responsable del desastre. Y este año, el Congreso de Japón contra la Bomba Atómica (Gensuikin), el más importante movimiento antinuclear del Archipiélago creado en 1965, añadirá a su eslogan No more Hiroshima! No more Nagasaki!”. un “No more Fukushima !”. (¡No más Hiroshima! ¡No más Nagasaki! ¡No más Fukushima!)

Japón demostró en el pasado su capacidad de reinventarse. Y éste será sin duda de nuevo el caso. Pero, esta vez, tendrá que haber un nuevo contrato social entre el Estado y la nación.


• Hiroshima y Nagasaki: El genocidio nuclear.



Fuente: Le Monde / D'Hiroshima à Fukushima, la tragédie du nucléaire
Autor: Philippe Pons, corresponsal de Le Monde en Tokyo, Japon.
Traducción: Milenio.com






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jueves, 30 de junio de 2011

Fukushima: es mucho peor de lo que se imagina

Científicos expertos creen que el desastre nuclear de Japón es mucho peor de lo que los gobiernos revelan al público"Fukushima es la peor catástrofe industrial de la historia de la humanidad”, dijo a Al Jazeera, Arnold Gundersen ex vicepresidente de la industria nuclear.

El terremoto de 9 grados de Japón del 11 de marzo causó un inmenso tsunami que inhabilitó los sistemas de enfriamiento de la planta nuclear de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) en Fukushima, Japón. También causó explosiones de hidrógeno y fusiones de reactores que obligaron a evacuar a los residentes en un radio de 20 km de la planta.

Gundersen, operador licenciado de reactores con 39 años de experiencia en el diseño de plantas nucleares y en la administración y coordinación de proyectos en 70 plantas de energía nuclear en todo EE.UU. dice que la planta nuclear de Fukushima tiene probablemente más núcleos de reactores expuestos de lo que se cree comúnmente.

“Fukushima tiene tres reactores nucleares expuestos y cuatro núcleos de combustible expuestos”, dijo, “Probablemente hay el equivalente a 20 núcleos de reactores nucleares debido a los núcleos de combustible, todos necesitan desesperdamente que los enfríen y no hay medios para enfriarlos efectivamente”.

TEPCO ha estado rociando agua sobre varios de los reactores y núcleos de combustible, pero esto ha llevado a problemas aún mayores, como la radiación emitida al aire en el vapor y en agua de mar evaporada, así como la generación de cientos de miles de toneladas de agua de mar altamente radioactiva de la que hay que disponer.

“El problema es cómo mantenerlo frío”, dice Gundersen. “Están vertiendo agua y el problema es qué van a hacer con el desecho que sale de ese sistema, porque va a contener plutonio y uranio. ¿Dónde van a poner el agua?”

A pesar de que la planta se ha cerrado, los productos de fisión como uranio siguen generando calor, y por ello requiere enfriamiento.

“Ahora los combustibles sin una masa informe fundida en el fondo del reactor" agregó Gundersen. “TEPCO anunció que tuvieron un ‘melt through’, es decir una fusión en la que el combustible fundido pasa a través del fondo del reactor al medio ambiente. Una fusión del núcleo [meltdown] es cuando el combustible fundido cae al fondo del reactor, y un melt through significa que se ha fundido a través de varias capas. Esa masa informe es increíblemente radioactiva, y ahora hay agua sobre ella. El agua absorbe enormes cantidades de radiación, de modo que se agrega más agua y se generan cientos de miles de toneladas de agua fuertemente radioactiva”.

Científicos independientes han estado monitoreando la ubicación de lugares radioactivos peligrosos en todo Japón y sus resultados son desconcertantes.

“Tenemos 20 núcleos nucleares expuestos, los tanques de combustible tienen varios núcleos cada uno, es decir, un potencial que hay que liberar 20 veces mayor que el de Chernóbil”, dijo Gundersen. “Los datos que estoy viendo muestran que estamos encontrando lugares peligrosos más lejos que en el caso de Chernóbil, y la cantidad de radiación en muchos de ellos era la cantidad que llevó a que algunas áreas se declarasen tierra de nadie en Chernóbil. Vemos que se encuentran kilómetros cuadrados a 60 y 70 kilómetros del reactor. No se puede limpiar todo eso. Todavía hay jabalíes radioactivos en Alemania, 30 años después de Chernóbil.”

Monitores de radiación para niños

La Central de Reacción de Emergencia Nuclear de Japón terminó admitiendo a principios de este mes que los reactores 1, 2 y 3 de la planta de Fukushima sufrieron fusiones nucleares totales.

TEPCO anunció que el accidente probablemente liberó más material radioactivo al entorno que Chernóbil, convirtiéndolo en el peor accidente nuclear conocido.

Mientras tanto, un asesor de residuos nucleares del gobierno japonés informó de que es probable que cerca de 966 kilómetros cuadrados alrededor de la planta –un área aproximadamente 17 veces el tamaño de Manhattan– sean ahora inhabitables.

En EE.UU. la doctora Janette Sherman y el epidemiólogo Joseph Mangano publicaron un ensayo que señalaba un 35% de aumento en la mortalidad infantil en ciudades del noroeste [de EE.UU.] después de la fusión nuclear en Fukushima, y podría ser el resultado de lluvia radioactiva de la planta nuclear accidentada.

Las ocho ciudades incluidas en el informe son San Jose, Berkeley, San Francisco, Sacramento, Santa Cruz, Portland, Seattle y Boise, y el período considerado en el informe incluye las diez semanas inmediatamente posteriores al desastre.

Existe –y debe haber– preocupación sobre la exposición de gente joven, y el gobierno japonés va a entregar monitores de radiación a los niños”, dijo al doctor MV Ramana, físico del Programa sobre Ciencia y Seguridad Global en la Universidad de Princeton, especialista en temas de seguridad nuclear.

El doctor Ramana explicó que cree que la amenaza primordial de radiación sigue existiendo, sobre todo para residentes que viven en un radio de 50 km. alrededor de la planta, pero agregó: “Va a haber áreas fuera de la zona de evacuación obligatoria de 20 km del gobierno japonés en las que la radiación será mayor. De modo que eso podría significar que haya zonas de evacuación también en esas áreas”.

Gundersen señala que se liberó mucha más radiación de la que se ha declarado.

“Volvieron a calcular la cantidad de radiación liberada, pero las noticias no hablan realmente del tema”, dijo. “Los nuevos cálculos muestran que en la primera semana después del accidente, liberaron 2,3 veces tanta radiación como la que pensaron que habían liberado en los primeros 80 días”.

Según Gundersen, los reactores y núcleos de combustible expuestos siguen liberando micrones de isótopos de cesio, estroncio y plutonio. Los llaman “hot particles” (partículas peligrosas).

“Estamos descubriendo partículas peligrosas por doquier en Japón, incluso en Tokio” dijo.

“Los científicos las encuentran por todas partes. Durante los últimos 90 días esas partículas peligrosas han seguido cayendo y se están depositando en altas concentraciones. Mucha gente las recolecta en los filtros de aire de los motores de los coches.

Los filtros de aire radioactivos de coches en la prefectura Fukushima y Tokio son ahora comunes, y Gundersen dice que sus fuentes también encuentran filtros de aire radioactivos en la gran área de Seattle de EE.UU.

Las partículas peligrosas que contienen también pueden terminar provocando cáncer.

“Se fijan en los pulmones o en el tracto gastrointestinal y son un irritante constante”, explicó. “Un cigarrillo no te mata, pero con el tiempo lo hace. Estas [partículas peligrosas] pueden causar cáncer, pero no se pueden medir con un contador Geiger. Evidentemente la gente de Fukushima ha aspirado esas partículas en grandes cantidades. Evidentemente, hay gente en la Costa Oeste superior de EE.UU. que está siendo afectada. Esa área resultó bastante afectada en abril.

¿Culpar a EE.UU.?

Como reacción a la catástrofe de Fukushima, Alemania va a eliminar progresivamente todos sus reactores nucleares durante la próxima década. En un referendo de este lunes, un 95% de los italianos votó a favor de bloquear el renacimiento de la energía nuclear en su país. Un reciente sondeo de la prensa en Japón muestra que cerca de tres cuartos de los encuestados están a favor de una eliminación progresiva de la energía nuclear en su país.

¿Por qué no suenan las alarmas sobre la exposición a la radiación en EE.UU.?

El operador nuclear Exelon Corporation fue uno de los mayores donantes en la campaña electoral de Barack Obama y es uno de los mayores empleadores en Illinois donde Obama fue senador. Exelon ha donado hasta ahora más de 269.000 dólares a sus campañas políticas. Obama también nombró al presidente ejecutivo de Exelon, John Rowe, para su Comisión Cinta Azul sobre el Futuro Nuclear de EE.UU.

El doctor Shoji Sawada es un físico teórico de partículas y profesor emérito de la Universidad Nagoya en Japón. Le preocupan los modelos de plantas nucleares en su país, y el hecho de que la mayoría de ellas sea de diseño estadounidense.

“La mayoría de los reactores de Japón fueron diseñados por compañías a las que no les interesaba el efecto de terremotos”, dijo el doctor Sawada a Al Jazeera. “Pienso que este problema se aplica a todas las centrales de energía nuclear en todo Japón”.

El uso de energía nuclear para producir electricidad en Japón es un producto de la política nuclear de EE.UU. El doctor Sawada piensa que es una parte muy importante del problema.

“La mayoría de los científicos japoneses en aquella época, a mediados de los años cincuenta, consideraba que la tecnología de la energía nuclear estaba en desarrollo o no suficientemente establecida, y que era demasiado temprano para darle un uso práctico”, explicó. “El Consejo de Científicos de Japón recomendó al gobierno japonés que no utilizara todavía esa tecnología, pero el gobierno aceptó el uso de uranio enriquecido para alimentar centrales de energía nuclear, y por lo tanto se vio sometido a la política del gobierno de EE.UU.”

Cuando tenía 13 años, el doctor Sawada vivió el ataque nuclear de EE.UU. contra Japón desde su casa, situada a solo 1.400 metros del epicentro de la bomba de Hiroshima.

“Pienso que el accidente de Fukushima ha llevado al pueblo japonés a abandonar el mito de que las estaciones de energía nuclear son seguras”, dijo. “Ahora las opiniones del pueblo japonés han cambiado rápidamente. Mucho más de la mitad de la población cree que Japón debiera orientarse hacia la electricidad natural”.

Un problema de infinitas proporciones

El doctor Ramana espera que los reactores y los núcleos de combustible de la planta estén suficientemente fríos para un cierre dentro de dos años.

“Pero se necesitará mucho tiempo antes de que el combustible se pueda remover del reactor”, agregó. “No cabe duda de que habrá que encarar el problema de las grietas y del peligro en la estructura y de la radiación en el área durante varios años”.

El doctor Sawada no se expresa con tanta claridad sobre cuánto podría tardar un cierre frío, pero dijo que el problema serán “los efectos del cesio-137 que permanece en el suelo y el agua contaminada alrededor de la planta eléctrica y debajo. Encararlo tomará un año, o más".

Gundersen señaló que las unidades siguen emitiendo radiación.

“Todavía están emitiendo gases radioactivos y una cantidad enorme de líquido radioactivo”, dijo. “Pasará por lo menos un año antes de que deje de hervir, y hasta que deje de hervir estará produciendo vapor y líquidos radioactivos”.

Gundersen está preocupado por réplicas del terremoto, así como por el enfriamiento de dos de las unidades.

“La unidad cuatro es la más peligrosa, podría colapsar”, dijo. “Después del terremoto en Sumatra hubo una réplica de 8,6 unos 90 días después, de modo que todavía no estamos a salvo. Y estamos en una situación en la que si pasa algo no existe ciencia para eso, nadie ha imaginado jamás que haya combustible nuclear caliente fuera del tanque. No han encontrado una manera de enfriar las unidades tres y cuatro”.

La evaluación de Gundersen sobre una solución de esta crisis es sombría.

“Las unidades de uno a tres tienen desechos nucleares en el fondo, el núcleo fundido, y contienen plutonio que habrá que eliminar del entorno durante cientos de miles de años”, dijo. “Además, tendrán que entrar con robots y conseguir colocarlo en un contenedor para guardarlo infinitamente, y esa tecnología no existe. Nadie sabe cómo recoger el núcleo fundido del suelo, y no existe una solución actualmente para hacerlo”.

El doctor Sawada dice que la fisión nuclear genera materiales radioactivos para los que simplemente no existe el conocimiento necesario para informarnos sobre cómo disponer con seguridad del desecho radioactivo.

“Hasta que sepamos cómo disponer con seguridad de los materiales radioactivos generados por las plantas nucleares, deberíamos postergar esas actividades a fin de no causar más daño a futuras generaciones”, explicó. “Hacer otra cosa es simplemente un acto inmoral, y creo en eso tanto como científico y como superviviente del bombardeo atómico de Hiroshima”.

Gundersen cree que los expertos necesitarán por lo menos diez años para diseñar e implementar el plan.

“De modo que entre diez y 15 años, desde ahora, tal vez podamos decir que los reactores se han desmantelado, y mientras tanto se pondrá fin a la contaminación del agua”, dijo Gundersen. “Ya vemos estroncio [a] 250 veces los límites permisibles en el nivel acuífero en Fukushima. Los niveles acuíferos contaminados son increíblemente difíciles de limpiar. Por lo tanto pienso que tendremos un acuífero contaminado en el área de la planta de Fukushima durante mucho, mucho tiempo”.

Por desgracia, la historia de los desastres nucleares parece respaldar la evaluación de Gundersen.

“Con Three Mile Island y Chernóbil, y ahora con Fukushima, se puede precisar el día y la hora exacta en la que comenzaron”, dijo, “pero nunca terminan”.




Fuente: Al-Jazeera / Fukushima: It's much worse than you think
Autor: Dahr Jamail
Traduccion: Germán Leyens / Rebelion.org






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domingo, 26 de diciembre de 2010

El 2010, un año difícil para la tierra

Este año murieron más personas por desastres naturales que por ataques terroristas en los últimos 40
Terremotos, olas de calor, inundaciones, volcanes, super tifones, aludes, heladas y sequías mataron a un cuarto de millón de personas en todo el mundo en el 2010, el año más mortífero en más de una generación. Más personas murieron por desastres naturales este año que las que han muerto en ataques terroristas en los últimos 40.

Y, dicen científicos, la culpa es mayormente nuestra. La mano del hombre hizo que las catástrofes naturales resultaron más mortíferas y costosas.

Malas construcciones contribuyen a hacer los terremotos más fatales de lo que debieran ser. Más personas viven en la pobreza en edificios vulnerables en ciudades atestadas. Eso significa que cuando la tierra tiembla, los ríos se desbordan, o el típico huracán azota, más gente muere.

Desastres geológicos como terremotos y volcanes "son básicamente una constante", dijo Andreas Schraft, vicepresidente de peligros catastróficos para el gigante de seguros Swiss Re, basado en Ginebra. "Todos lo que cambia es obra del hombre".

El terremoto de enero que mató a más de 220 mil personas en Haití es un ejemplo perfecto. Puerto Príncipe tiene casi el triple de habitantes que hace 25 años, muchos de ellos en extrema pobreza, que viven en casuchas precarias en barrios marginales. Si el sismo hubiese ocurrido en 1985 en lugar del 2010, el total de muertes probablemente habría rondado los 80 mil, dijo Richard Olson, director de reducción de riesgos de desastres en la Universidad Internacional de Florida.

En febrero, un terremoto 500 veces más poderoso que el que azotó Haití sacudió un área en Chile que es menos poblada, tiene mejores construcciones y menos pobreza. El sismo causó menos de mil muertes.

Científicos climatológicos dicen que el clima de la Tierra está cambiando por el calentamiento global generado por la actividad humana, que ha causado fenómenos extremos como masivas inundaciones y calcinantes olas de calor.

A mitad de año, en el verano boreal, un sistema climático causó una intensa ola de calor en Rusia, mientras que más al sur generó inundaciones en Pakistán que anegaron 160 mil 500 kilómetros cuadrados. Ese sistema de calor y tormentas mató casi a 17 mil personas, más que todos los accidentes aéreos en el mundo en los últimos 15 años.

La excesiva cantidad de fenómenos climáticos extremos registrada en el 2010 es un claro ejemplo del calentamiento global del que advierten los científicos. Expertos calculan que la mortal ola de calor rusa _ que fijó un récord nacional con temperaturas de 43.8 Celsius (111 Fahrenheit) _ habría ocurrido una vez cada 100 mil años sin el calentamiento global.

Datos preliminares muestran que 18 países registraron las temperaturas más altas de su historia.

"Esos eventos no habrían ocurrido sin el calentamiento global", dijo Kevin Trenberth, jefe de análisis climático del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos en Boulder, Estados Unidos.

Por eso las personas que estudian los desastres dicen que sería equivocado achacar lo sucedido en el 2010 a simplemente otro mal año.

Aunque el terremoto haitiano, la ola de calor en Rusia y las inundaciones en Pakistán fueron los desastres más mortíferos, no fueron lo único sucedido. Sismos mortíferos sacudieron también Chile, Turquía, China e Indonesia, en uno de los años más activos geológicamente en décadas. Hasta septiembre habían ocurrido 20 terremotos de magnitud de 7 o más, comparado con los 16 usuales. Pero no es un récord. Ni siquiera es mucho mayor que el promedio.

Inundaciones mataron a más de seis mil 300 personas en 59 países hasta septiembre, de acuerdo con la Organización Mundial de Salud. Estados Unidos, China, Italia, India, Colombia y Chad se vieron también azotados por inundaciones. El súper tifón Megi, con vientos de más de 320 kilómetros por hora (200 mph), devastó Filipinas y partes de China.

Hasta el 30 de noviembre casi 260 mil personas habían muerto en desastres naturales en el 2010, comparado con 15 mil en el 2009, de acuerdo con Swiss Re. En comparación, las muertes por terrorismo desde 1968 hasta el 2009 fueron menos de 115 mil, según el Departamento de Estado norteamericano y el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.

La organización caritativa Oxfam dice que 21 mil de las muertes por desastres naturales ocurridas este año estuvieron relacionadas con el clima.

Luego que fuertes tormentas invernales paralizasen parte de Estados Unidos y se registraron nevadas récord en Rusia y China, las temperaturas subieron a niveles casi inauditos.

El año podría terminar siendo el más caliente en la historia, o al menos entre los tres primeros, dijo la Organización Meteorológica Mundial. La temperatura global promedio hasta el final de octubre fue de 14.74 Celsius (58.53 Fahrenheit), ligeramente más alta que el récord previo del 2005, de acuerdo con el Centro Nacional de Datos Climáticos en Estados Unidos.

En mayo, Pakistán registró 53.9 Celsius (129 Fahrenheit), lo que puede haber sido la mayor temperatura jamás registrada en un área habitada.

Y partes de la cuenca del río Amazonas en Brasil sufrieron una sequía que redujo sus aguas al nivel más bajo en la historia.

Desastres causaron 222 mil millones de dólares en pérdidas económicas en el 2010 una cifra mayor que la economía de Hong Kong de acuerdo con Swiss Re.

El asesor científico de la Casa Blanca John Holdren dijo que o hacemos algo acerca del cambio climática o nos acostumbramos a los desastres naturales. "La ciencia nos dice claramente que podemos esperar más y más de ese tipo de eventos dañinos hasta que las emisiones de gases de invernadero por la sociedad sean radicalmente reducidas".



Fuente: ElInformador.com.mx / AP / ACR


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domingo, 25 de abril de 2010

El volcán, los terremotos y el cambio climático

Uno de los temas que más controversia ha causado en relación al cambio climático es la conexión que existe -o no- entre el calentamiento global y el incremento de desastres naturales.La erupción del volcán en Islandia (foto) la semana pasada, sumada a los recientes terremotos en China, Chile, México y Haití, que dejaron un total de miles de muertos, volvió a poner en el centro del debate este vínculo que, para muchos, es pura especulación y para otros, una amenaza que hay que considerar.

Una serie de estudios publicados esta semana por la Royal Society de Londres, en el Reino Unido, concluye que hay suficiente evidencia como para afirmar que el cambio climático provocará una mayor incidencia de terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, deslaves y demás desastres naturales.

En vistas de la información disponible, los científicos que elaboraron estos documentos exhortaron al Panel Intergubernamental de Cambio Climático a "investigar este tema de forma más explícita en las evaluaciones futuras del impacto del cambio climático antropogénico en la geósfera, junto con los potenciales peligros que pueda ocasionar".

La conclusión es que a medida que cambia el clima, aumenta la probabilidad de que se produzcan desastres. "Es básicamente un problema estadístico", le dijo a BBC Mundo David Pyle, Profesor de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, y uno de los editores de la publicación. "Se producirán más inundaciones, más lluvias, más deslaves, pero nunca podrás atribuir al cambio climático éste o aquél desastre natural en particular".

La causa

Todo se reduce a un problema de presión. Según los expertos, el calentamiento puede generar un desastre, como un terremoto, por ejemplo, por la forma en que puede movilizar grandes cantidades de masa en la superficie de la Tierra.

El derretimiento de los glaciares y la elevación del nivel de los mares cambian la distribución de enormes cantidades de agua, que liberan y aumentan la presión en los suelos. Estos cambios de presión aumentan la posibilidad de movimientos sísmicos y rupturas.

"Muchos volcanes de América del Sur, por dar un caso, están cubiertos por hielos. Si el cambio climático hace retroceder a estos glaciares, los volcanes se volverán más susceptibles a los deslaves y la erosión", explica Pyle. "Como consecuencia, esto puede dar lugar a inundaciones", añade el vulcanólogo.

En opinión de Bill McGuire, del Centro de Investigación de Desastres del University College de Londres, autor de uno de los estudios publicados por la Royal Society, los cambios que menciona Pyle pueden ocurrir en las próximas décadas o siglos y no dentro de miles de años, dependiendo de la velocidad con que ocurra el aumento del nivel de los océanos.

¿Beneficios?

La otra cara de la moneda es cómo los desastres naturales afectan a su vez al cambio climático.

En el caso del volcán Eyjafjallajokull de Islandia, su impacto, según Pyle, es mínimo.

Por lo general, las erupciones volcánicas, si son importantes, contribuyen a disminuir la temperatura, algo que desde el punto de vista del calentamiento global es beneficioso.

Pero "por el momento", señala Pyle "no hay evidencia de que el volcán esté liberando una gran cantidad de gas en la atmósfera, que es un factor clave en cuanto al cambio climático".

Al no haber emsiones de gas, no hay enfriamiento. "Eventualmente, en los próximos días o meses, las cenizas desaparecerán de la atmósfera sin provocar efectos a largo plazo", concluyó el experto.



Fuente: BBC mundo
Autor: Laura Plitt / BBC Mundo, Medio Ambiente.

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jueves, 1 de enero de 2009

Un 2008 "catastrófico"

El año que despedimos este miércoles ha sido uno de los más devastadores en cuanto a desastres naturales se refiere, según informó una de las principales aseguradoras mundiales.

La compañía Munich Re asegura en su informe anual que el impacto de las catástrofes naturales en 2008 ha sido mayor que en 2007 por la dimensión de las pérdidas humanas y económicas.

Según la aseguradora, el cambio climático está destrás del poder destructivo de los huracanes e inundaciones que han afectado a nuestro planeta en 2008.

Aunque en los últimos doce meses se produjeron menos fenómenos meteorológicos extremos que el año anterior, el impacto de éstos fue mayor.

En 2008 más de 220.000 personas han muerto a consecuencia de fenómenos como ciclones, terremotos e inundaciones, el mayor número desde 2004, cuando ocurrió el Tsunami que asoló el sureste asiático.

Las pérdidas globales ascendieron a US$200.000 millones, de los que US$45.000 no estaban asegurados, un 50% más que en 2007.

Ello hace de 2008 el tercer año más costosos registrado hasta el momento tras 1995, cuando un terremoto asoló la ciudad japonesa de Kobe, y 2005, cuando el huracán Katrina azotó el sur y centro Estados Unidos.

Cambio climático

"El cambio climático ya se ha iniciado y es probable que esté contribuyendo a que ocurran con más frecuencia fenómenos meteorológicos extremos que provocan desastres naturales", dijo Torsen Jeworrek, de Munich Re.

En 2008 Asia fue el continente más afectado por las catástrofes naturales.

En Birmania el ciclón Nargis provocó la muerte de unas 130.000 personas, mientras que el terremoto que asoló la provincia china de Sichuan en mayo dejó un balance de 70.000 víctimas mortales y millones de personas sin hogar.

Según la aseguradora Munich Re, las pérdidas de US$85.000 millones lo convierten en el segundo terremoto más caro de la historia después del de Kobe.

Aunque estos dos fenómenos causaron el mayor número de pérdidas humanas, las pérdidas económicas para las aseguradoras no fueron elevadas, ya que pocos de los bienes estaban asegurados.

El evento más caro de 2008 fue el huracán Ike, que causó US$30.000 millones en pérdidas. Se trató de uno de los cinco mayores huracanes del año en el Atlántico Norte.

Según el colaborador de BBC Mundo en Cuba Fernando Ravsberg, las autoridades de la isla señalaron que los daños ocasionados por Ike y por los huracanes Gustav y Paloma, superaron los US$9.000 millones, teniendo en cuenta el impacto en las viviendas, las obras sociales, la agricultura y el sistema eléctrico.

Año caluroso

En 2008, alrededor de 1.700 tornados atravesaron EE.UU. causando pérdidas por valor de miles de millones de dólares, igual que las lluvias en Europa causadas por sistemas de baja presión.

Según Munich Re, que cita cifras de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), 2008 fue el 10º año más caluroso desde que empezaron las mediciones, y destaca que los diez años más calurosos registrados han tenido lugar en los últimos 12 años.

"Es pura lógica: cuando las temperaturas aumentan hay más evaporación y la atmosfera tiene mayor capacidad para absorber vapor de agua, por lo que su contenido de energía es mayor", señala el profesor Peter Hoppe, jefe de investigación de Munich Re.

La periodista de la BBC Jane Barrie señala que la aseguradora recomienda que las naciones adopten "reglas efectivas y vinculantes para reducir las emisiones de CO2" y así combatir el cambio climático.

"Si no lo hacemos a tiempo, será muy costoso para las futuras generaciones", señaló Torsen Jeworrek.

Fuente: BBC mundo
Fotografia: Reuter (detalle) Un niño sobreviviente al terremoto de Sichuan, (23 de mayo de 2008) se corta el pelo en medio los edificios destruidos.

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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Preparan el mayor simulacro de terremoto de la historia con 5 millones de personas

El sur de California realizará mañana jueves el mayor simulacro de terremotos de la historia de EEUU para entrenar a ciudadanos y equipos de emergencia de cara al temido 'Big One', un seísmo de gran magnitud previsto para los próximos 30 años.

Más de cinco millones de personas participarán en la simulación de un temblor de 7,8 grados en la escala de Richter que, según estimaciones de los científicos, causaría al menos 2.000 muertos, 50.000 heridos, y 200.000 millones de dólares en daños materiales en este estado.

El epicentro del terremoto estaría en la falla de San Andrés, situada en el interior del estado y paralela a la costa, conocida por originar el movimiento telúrico que devastó la ciudad de San Francisco en 1906.

El más multitudinario

"La probabilidad de un gran sismo en esta zona en un plazo de tres décadas es casi de un 98 por ciento, por tanto es una certeza. Los grandes terremotos ocurren cada 150 años en esta región y el último tuvo lugar en 1857", explicó a Efe Jean Paul Ampuero, profesor de sismología en Instituto Tecnológico de California.

Ante la inminencia del mega temblor la coalición de organismos públicos y privados que constituye Earthquake Country Alliance decidió poner en marcha el ejercicio de este 13 de noviembre, llamado "Shakeout ", que supondrá el simulacro sísmico coordinado más multitudinario de los realizados en el país.

"Así se consigue llamar la atención de la gente, concienciar sobre el peligro y enseñar el procedimiento en caso de terremoto, es decir, tumbarse en el suelo, refugiarse (bajo una mesa por ejemplo) y cubrirse la cabeza. Nunca salir corriendo a la calle", comentó Mark Benthien, director ejecutivo de Earthquake Country Alliance.

Escuelas, empresas

Miles de escuelas, empresas, centros médicos así como otras instituciones y también particulares se registraron para participar en la simulación de seísmo que comenzará a las 10 de la mañana hora local (18.00 horas GMT) y tendrá una hipotética duración de 2 minutos.

"El simulacro de esta semana servirá para reconocer cuáles son los puntos débiles y fuertes a la hora de reaccionar a un suceso como éste, aunque es evidente que las capacidades de Los Ángeles se verían superadas y se necesitaría apoyo federal en caso de terremoto real", dijo Ampuero.

Los expertos advirtieron de que más que el colapso de las viviendas debido a un movimiento telúrico, los peligros llegarán por la caída de objetos, rotura de cristales y posteriormente a las sacudidas, los incendios causados por fugas de gas o cortocircuitos.

El último grave, en 1994

La organización del evento distribuyó numerosa información sobre esta práctica en internet a través de las páginas web Shakeout.org, Terremotos.org o Dropcoverholdon.org, ésta última dispone de un juego interactivo para comprobar los conocimientos de los usuarios en seguridad doméstica en caso de seísmo.

El último terremoto de consideración que afectó al sur de California tuvo lugar en 1994 en Northridge, en Los Ángeles, con una intensidad de 6,7 grados que dejó 60 muertos.

El pasado 29 de julio se produjo un movimiento telúrico de magnitud 5,4 con epicentro en Chino Hills, en los alrededores de Los Ángeles, aunque no hubo víctimas.

"No fueron sacudidas precursoras del 'Big One', forman parte de la rutina sísmica en California, son como un mosquito si se comparan con un elefante -en referencia al gran sismo-", dijo Ampuero.

Fuente: 20minutos.es

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